El comerciante Feliciano Domínguez, titular de la carnicería “El Rey del Cordero” que desde hace más de tres décadas funciona en barrio Pacífico, apeló días atrás una importante multa de 20.000 pesos que le labró la Dirección de Ganadería de la provincia a raíz de sus “antecedentes”.
Seguidamente indicó que en el área de Ganadería de la provincia “creen que persiguiéndome a mi y a otros cuatro o cinco carniceros que matamos corderos o chanchos, van a solucionar el problema que existe acá”.
“Pero no es así, porque nosotros le mandamos la mano de obra a los cordobeses y santafesinos y encima se ríen de nosotros porque dicen que no queremos trabajar. Pero la realidad es que no tenemos los elementos para trabajar”, remarcó.
En tal sentido ilustró que la demanda de distintos animales es importante y por ello “la cooperativa de Eduardo Castex cría 70.000 capones, y después queda toda la otra zona de La Pampa que no la ponemos en cuenta; mientras que el frigorífico de Intendente Alvear empezó a carnear chanchos hace un año más o menos, y sólo ese lugar ahora está faenando más de mil animales por mes, por lo que son alrededor de 12.000 chanchos más al año”.
Sobre la costosa multa de 20.000 pesos que recibió alrededor de 20 días atrás, Domínguez señaló que “la envían ellos, de Ganadería, porque dicen que yo tengo ‘antecedentes’, que son los que me ha fabricado el inspector Moncalvillo desde la época del ‘90”, disparó.
En tal sentido marcó que “ellos quieren justificarse que han estado bien, y no quieren entender que han actuado mal, por eso me amenazan con cobrarme 20.000 pesos, para que yo no diga nada de los problemas que hay. Ellos quieren que yo no hable, que no diga nada…”, evaluó.
Asimismo subrayó que la multa se basa “en los antecedentes que tengo de antes, pero las multas que me han hecho en alguna oportunidad las he pagado”, apuntó.
Seguidamente cargó contra la figura del inspector Moncalvillo al sostener que al mismo “le pagaba paralelamente a la Municipalidad un sueldo un empresario de acá. Y este señor salía a hacer cerrar las carnicerías que no le compraban a tal empresa”, ventiló.
Más adelante el comerciante sostuvo que la multa “ya fue apelada” a través de un abogado que tomó intervención en el caso; pero dijo desconocer si el trámite requerirá de la intervención de la Justicia local. “No sé cómo va a seguir esto, pero yo no veo que tengan motivos para cobrarme multa”, insistió.
Persecución
Por otra parte, destacó que en el último tiempo dejó de sufrir una “persecución”, como denunciara en octubre del año anterior cuando en una inspección le decomisaron 200 kilogramos de carne ovina, ya que “desde que cambió el intendente, Rainone reconoció que había problemas y gracias a Patagonia Meat hay soluciones para mí, para la venta de corderos, pero no para otros comerciantes de pequeños animales”.
Y acotó que el principal problema que enfrentan los carniceros piquenses es la falta de un frigorífico de pequeños animales. “Antes había un área de Sanidad en la Municipalidad, y aquel empresario la hizo sacar en la época del ‘90 porque no le convenía, ya que lo que vendíamos nosotros eran kilos de carne que perdían ellos”, remarcó.
No callado
Finalmente recalcó que con la intervención de Patagonia Meat se logró poco tiempo atrás “un principio de solución para la venta de corderos”; pero insistió que no es viable la comercialización de otros animales como chivos, lechones, conejos, pavos y pollos.
Por lo tanto destacó que prefiere hacer pública la situación antes de quedarse callado. “Creo que tenemos que hacer algo porque peor es no hacer nada… yo no necesito una 4×4 para andar por la Avenida (San Martín) ni tampoco una casa grande cerca del Cementerio para vivir bien… yo vivo muy bien, tranquilo y en paz, no necesito bienes materiales; pero sí veo los problemas que hay y alguien lo tiene que decir, y a la gente de Ganadería le molesta que yo diga estas cosas”, completó.
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