Se desarrolló la primera Audiencia de Debate Oral y Público por el homicidio ocurrido el 13 de agosto de 2012 en barrio El Molino. Los testigos complicaron la situación del presunto autor, Jonathan Basualdo.
En el inició fueron presentados los alegatos de apertura de la partes, en el legajo que lleva por caratula “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” y que en un principio tenía otra, “homicidio simple”.
El fiscal Alejandro Gilardenghi, que se hizo cargo del expediente después del retiro de Héctor Aberasturi. Relató el hecho y esgrimió los motivos preliminares por los que considera que el imputado es culpable.
Daniel Luna (27) recibió tres impactos de bala –le tiraron cuatro tiros - en el frente de una vivienda de calle 31 entre 2 y 102, cuando junto a su hijo buscaban un tupper para ir a buscar una vianda en un comedor barrial. Horas después, sospechado de ser el autor del crimen, Jonathan Basualdo (20) fue detenido en la casa de una tía en calle 48 entre 29 y 31.
Defensa
A su turno, la defensora Emilce Montenegro de Ozán sostuvo que su representado es inocente, que desconoce del manejo de armas y que nunca tuvo ni manipuló una. Inclusive señaló que el dermotest dio negativo.
Luego pidió que no fuera incluido como material probatorio el testimonio en Cámara Gesell que dio el hijo de Luna, argumentando que era ilegal, porque el niño es menor de 5 años (tiene 4) y existe una legislación nacional sobre tratamiento de menores en procesos judiciales que así lo determina.
La penalista solicitó, en caso de que le negaran su pedido, no estar presente en la reproducción del testimonio para no ser “cómplice” de un acto ilegal y adelantó que apelará la medida.
El doctor Gilardenghi se opuso a que la abogada se retirara, porque eso generaría que tengan que designar de oficio a un abogado para que acompañe en el procedimiento al implicado. Luego le recordó a Montenegro que esta situación ya la planteó durante el proceso y que un Juez de Control no hizo lugar a su pedido.
Después de un cuarto intermedio, el Tribunal Colegiado integrado por los jueces Carlos Federico Pellegrino (presidente), Fabricio Losi y Heber Pregno (H) no hicieron lugar al planteo de la letrada. Las declaraciones del pequeño serán reproducidas esta tarde, en la continuación del debate.
Testigos
El joven acusado declaró y negó el hecho y dio un pormenorizado detalle de sus actividades previas y posteriores a que ocurriera la balacera.
Luego ingresó Silvia Soledad Basualdo (24), pareja de la víctima durante 8 años, con quien tuvo a dos niñas y crió al niño mencionado. La joven contó que hizo junto a Luna y al pequeño el día del crimen, y brindó detalles diferentes a los aportados por el acusado, que es su sobrino y a la vez su hermano. Esto motivo un careo, solicitado por la Defensa.
Silvia Basualdo afirmó que su familiar sí tenía conocimientos sobre uso de armas, ya que según le dijo su pareja fallecida días atrás del hecho le enseño una escopeta recortada, que guardaba debajo del colchón de su cama. También afirmó que vecinos le comentaron que Jonathan Basualdo contó que probó un revolver en un desagüe cercano a su casa y que otra persona, que no conoce, le dijo a su pareja en el hospital local que el acusado lo estaba buscando para matarlo.
La chica señaló que su hijo le afirmó que fue Jonathan quien disparó y que antes le reclamó un celular que le habría robado Luna. Lo mismo sostuvo una vecina, Saturnina Lucero (55), quien dialogó con el pequeño, cuando su padre estaba tirado en el porche de la casa donde lo agredieron.
Luego fue el turno de Mercedes Bazán (50), hija de la propietaria de la casa donde fue baleado “Tim” Luna, quien junto a su madre estaban dentro del inmueble cuando se produjo el suceso. La mujer dijo que, previamente, el joven le contó que alguien quería darle un tiro.
A continuación declaró Hernán Miranda (32), oficial de la Comisaría Segunda, a quien sus subordinados le contaron que Luna les confesó en el lugar del hecho que el autor fue su sobrino. Además, mantuvo una breve entrevista con la víctima en la Guardia del Hospital, donde este le confirmó que fue Basualdo. También contó que el imputado le confesó el hecho cuando lo detuvieron, algo que fue negado por el acusado, lo que motivo una nuevo careo.
Posteriormente el psiquiatra forense Marcos Konkurat informó que en su análisis detectó un “trastorno de control de impulsos” en el acusado, afirmó que comprende completamente lo que hace y descartó que el consumo de marihuana hubiera potenciado su violencia.
Después la doctora Susana Maldonado (43), quien recibió a la víctima en la Guardia del Centeno y luego lo evaluó en otras oportunidades, confirmó que la muerte fue consecuencia directa de los balazos que recibió.
Por último prestó declaración otro uniformado de la Seccional Segunda, Rodrigo Benvenutto (26), quien estuvo también en la Guardia del nosocomio local cuando el “Tin” acusó a Basualdo.
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