Comenzó debate por asalto a matrimonio mayor en Luiggi

Comenzó debate por asalto a matrimonio mayor en Luiggi
La Justicia local comenzó a debatir en la mañana de ayer un asalto que en abril de 2012 tuvo lugar en la localidad de Ingeniero Luiggi y damnificó a un matrimonio de personas mayores al que tres delincuentes le sustrajeron 13.300 dólares, alrededor de 1.500 pesos y un revólver calibre 38 antiguo.
El caso, caratulado como “Robo en lugar poblado y en banda” tiene como principales imputados a una joven identificada como Marianela Gadea y los hermanos Facundo y Sebastián Salinas; mientras que por otro lado se encuentra Nancy Aranega, acusada de “encubrimiento por favorecimiento real”. Todos se encuentran en libertad.

La Fiscalía está representada por Alejandro Gilardenghi; las defensas están a cargo de Walter Vaccaro (los hermanos Salinas y Aranega) y Fernando Guevara (Gadea); y el juez que coordina la actividad es Alfredo Alonso.

Durante la primera jornada de debate los imputados se negaron a prestar declaración, y entonces las partes avanzaron en la toma de declaraciones de ocho testigos.

Según conoció La Reforma la actividad continuará el próximo lunes, con la participación de una decena de nuevos testigos y, si el tiempo lo permite, culminará con los alegatos de la Fiscalía y las defensas.

Asalto

El fiscal Gilardenghi alegó en la apertura del debate que fue sobre las 21:30 de la noche del 4 de abril de 2012, cuando el matrimonio conformado por Nelson Amateis y Raquel Maravela fue sorprendido por tres asaltantes (dos hombres y una mujer) que le sustrajeron las distintas sumas de dólares, pesos y el arma de fuego, que se hallaban en la habitación de su vivienda.

Seguidamente el juez Alonso consultó a los imputados si deseaban declarar y los cuatro se negaron, por lo que el debate avanzó hacia la toma de declaraciones testimoniales.

Los primeros en hacerlo fueron Néstor y Norberto Amateis, hermanos de una de las víctimas, quienes confirmaron la existencia del dinero y que Maravela fue sorprendida luego que “tocaran el timbre” de la vivienda y culminó maniatada con un cable que los cacos arrancaron de un velador.

Los testigos ilustraron que Nelson Amateis (falleció en enero del corriente año) se hallaba “postrado” en la cama, es decir totalmente indefenso ante el accionar delictivo; y que Maravela poco tiempo después del asalto “soñó” que entraban delincuentes a su vivienda y al levantarse de la cama sufrió una caída que la dejó postrada en silla de ruedas (ver recuadro).

Asimismo, uno de ellos indicó que en cercanías del domicilio donde tuvo lugar el asalto existía (después fue demolida) una habitación antigua en la que residían los imputados Facundo Salinas y Marianela Gadea, quienes supuestamente mantenían una relación de pareja.

Por otro lado, confirmaron que al hallarse postrado en cama, Nelson Amateis necesitaba de la ayuda de terceros para trasladarse; situación de la que habrían participado los sospechosos, a pedido de Maravela.

Policías

Posteriormente, declararon los policías Rubén Nieves (cabo), Alejandro Medrano (oficial subinspector) y Claudio Platner (comisario). El primero recordó que ‘identificó’ a Gadea y los hermanos Salinas sobre las 22:15 horas cuando caminaban por una calle de la localidad.

En tanto, Medrano repasó la denuncia que realizó Maravela, subrayando que los asaltantes eran tres, dos hombres y una mujer; que se hallaban con los rostros cubiertos por chalinas o bufandas; y que “fueron directamente” a la habitación donde se hallaba el dinero.

También apuntó el testigo que a raíz de a identificación realizada por el cabo Nieves la investigación se orientó hacia los sospechosos Gadea y Salinas.

En ese marco, al día siguiente se allanó un domicilio de Ingeniero Luiggi en el que secuestraron una campera de mujer color rojo, una chalina celeste y “restos” de otra chalina o bufanda que había sido quemada.

El comisario Platner confirmó que uno de los hermanos Salinas y la joven Gadea vivían en cercanías del domicilio de los damnificados y que en ese lugar se registraba “movimiento de gente ligada al ambiente delictivo”, tanto de Ingeniero Luiggi como de General Pico.

Por otra parte, remarcó que Gadea y Salinas habían estado en el domicilio de Amateis y Maravela, convocados por la mujer para levantar a su esposo de la cama.

Platner manifestó más adelante que dos de los tres sospechosos (Gadea y uno de los hermanos) la noche del hecho viajaron hacia General Pico a bordo de un remís y que al día siguiente fueron detenidos por la Brigada de Investigaciones cuando compraban indumentaria deportiva utilizando dólares.

Campera

Los últimos testigos de la primera jornada de debate fueron los vecinos de Ingeniero Luiggi, Román Tolosa, Jerónimo Soria y Pablo Morales.

Tolosa recordó que en cierto momento le alquiló una habitación a Gadea y que posteriormente la joven -oriunda de General Pico- se fue a vivir otro lugar de la localidad junto a Facundo Salinas.

Asimismo Tolosa dijo, ante una consulta del fiscal Gilardenghi, que el 4 de abril de 2012 vio a Gadea en Ingeniero Luiggi, cuando la misma tenía puesta una campera roja, que incluso “reconoció” como la prenda secuestrada; comprometiendo así a la imputada.

Por su parte, Soria es el remisero que condujo a los jóvenes a General Pico; precisamente al domicilio de Nancy Aranega (madre de Gadea); mientras que Morales se desempeña como Juez de Paz y fue testigo del allanamiento realizado en Ingeniero Luiggi, en el que secuestraron la campera roja, la chalina celeste y los restos de otra prenda.

Para el próximo lunes se aguarda la participación de una decena de nuevos testigos, entre ellos los investigadores que detuvieron a los sospechosos en esta ciudad comprando indumentaria deportiva y abonando con dólares.

“Como idiotizada”

>Los testigos Néstor y Norberto Amateis aseguraron ayer en Tribunales que su cuñada, Raquel Maravela, sufrió un importante shock a raíz del asalto sufrido en abril de 2012 y que a raíz del mismo posteriormente padeció una grave lesión de “fractura de cadera” que la dejó “en silla de ruedas”.

Norberto Amateis aseguró: “Mi cuñada ha quedado como idiotizada”; y repasó que al soñar que ladrones ingresaban a su domicilio “se cayó y se quebró la cadera”.

Si bien la mujer mayor fue intervenida quirúrgicamente “nunca pudo volver a caminar y quedó en silla de ruedas”. Respecto al estado actual de salud de la damnificada por el asalto, precisó que “ya no es responsable de sus actos”.

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