En Colombia prometen "pisar el acelerador" y firmar pronto la paz

En Colombia prometen

Tras un histórico paso alcanzado en La Habana por Santos y "Timochenko", el gobierno y las FARC dicen que esperan finalizar las conversaciones antes de los seis meses

LA HABANA.- Con la idea impulsar hasta el final y lo antes posible unas conversaciones que habían caído en el letargo, los negociadores de paz colombianos prometieron ayer "pisar el acelerador" para lograr acabar antes de seis meses el conflicto armado de medio siglo, tal como lo anunciaron, en La Habana, el presidente Juan Manuel Santos y el jefe de la guerrilla de las FARC.

Santos y el jefe supremo de la guerrilla, Timoleón Jiménez, alias "Timochenko", se comprometieron anteayer a firmar en un plazo máximo de seis meses un trato que termine la guerra interna de décadas, al acordar la creación de una "jurisdicción especial para la paz" que pretende acabar con la impunidad en Colombia, superando el principal escollo que enfrentaba el proceso iniciado en 2012.

"Podemos decir sin retórica excesiva que, en Colombia, está a punto de estallar la paz. Creo que hemos empezado el conteo regresivo para que muera la guerra y triunfe la vida", dijo el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, quien respondió con un "absolutamente sí" ante una consulta periodística sobre si las partes podrán cumplir el plazo de seis meses.

"Recibimos instrucciones ambas delegaciones, como usted lo dice, de pisar el acelerador y vamos a continuar trabajando arduamente para que ese plazo sea realidad", indicó De la Calle. Junto a él, el número dos de su delegación, el comisionado de paz Sergio Jaramillo, explicó también por qué el acuerdo pone fin a las extradiciones de guerrilleros a Estados Unidos.

"Vale decir ahora primero lo que dijo el presidente de la república: nadie participa en un proceso de paz ni suscribe un acuerdo para terminar extraditado, eso es obvio, pero también es obvio que va a tener que cumplir unas condiciones. Son las reglas del juego y eso es lo que va a contener el acuerdo final" de paz, expresó Jaramillo.

Un miembro de la delegación de la guerrilla de las FARC también expresó a la prensa su confianza en que el acuerdo de paz estará listo antes del 23 de marzo y recordó que el propio Timochenko dijo que los rebeldes se esforzarán por cumplir el plazo.

"La orientación que tiene nuestra delegación es hacer el máximo esfuerzo por tratar de cumplir, de llegar al acuerdo final antes de seis meses", declaró Timochenko anteayer, tras su primer encuentro con Santos, en presencia del presidente cubano, Raúl Castro, cuyo país es sede de las negociaciones de paz.

Sin embargo, no todas las reacciones al histórico paso fueron positivas en suelo colombiano.

Al igual que los ex presidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana (ver aparte), el procurador general, Alejandro Ordóñez, advirtió ayer que el acuerdo de justicia transicional alcanzado "es insostenible jurídica y políticamente" si no incluye penas de prisión para los máximos responsables de crímenes perpetrados por la guerrilla.

Ordóñez consideró que la omisión de cárcel para los máximos responsables "de los más execrables crímenes contra la humanidad", a los que identifica como los cabecillas de las FARC, convertiría el acuerdo en un mecanismo de "impunidad, insostenible jurídica y políticamente".

Por otra parte, aún resta definir cómo se realizará la refrendación del acuerdo en las urnas por parte de los colombianos, según prometió el presidente Santos al comienzo de su segundo mandato.

Luego de que el presidente descartó una asamblea constituyente, por razones políticas, la idea es que haya un plebiscito para la paz, para que la población se pronuncie sobre los acuerdos de La Habana.

En ese caso, los colombianos deberían decidir si apoyan o no lo acordado, con una sola pregunta y mediante el voto obligatorio. Pero no hay ningún plan alternativo si la población rechaza el acuerdo.

Una paz con la ayuda de Francisco

Francisco se consagró ayer como el gran pacificador de la región, tras lograr la reconciliación este año entre Cuba y Estados Unidos y contribuir a sellar un acuerdo histórico para firmar la paz en Colombia. "Las palabras del papa del domingo en Cuba fueron fundamentales, porque al enviar un mensaje claro, en el que advertía a Colombia que no puede permitirse otro fracaso, se aceleró el proceso para sellar un acuerdo de paz", aseguró ayer Marco Impagliazzo, presidente de la Comunidad de San Egidio, el movimiento católico que facilitó los contactos entre las FARC y la Santa Sede.

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