Colombia presionó a las FARC para avanzar en el acuerdo de paz

El gobierno colombiano volvió a pedir celeridad en el diálogo con las FARC, a las que acusó de confundir a los colombianos al pretender introducir en las negociaciones su eventual participación futura en la vida política y, por ello, las instó a "demostrar con hechos" su voluntad de paz.

El jefe de los negociadores del gobierno de Juan Manuel Santos, Humberto de la Calle, marcó estas definiciones en La Habana, a través de una declaración leída, un día antes de que finalice en la capital cubana la decimoquinta fase del diálogo con las FARC, contrario a lo que venía sucediendo con estos pronunciamientos, formulados siempre al culminar cada etapa del proceso, que comenzó en noviembre pasado.

El negociador insistió sobre el "lento avance" de las conversaciones de paz y volvió a recordar a la guerrilla que "la celeridad y el carácter expedito" del proceso son dos fundamentos pactados en el acuerdo general alcanzado en agosto de 2012 que abrió estos diálogos, informaron las agencias de noticias DPA, EFE y Ansa.

La lentitud también "resta apoyo a estas conversaciones", destacó De la Calle quien añadió que los colombianos "quieren avances, esperan compromisos y exigen acuerdos. No conciben conversaciones interminables".

Desde que se instaló en noviembre la mesa de diálogo, las partes acordaron sólo uno de los cinco puntos de la agenda pactada, el capítulo agrario, y están estancadas desde hace tres meses en el segundo ítem, la participación política de la guerrilla en un eventual escenario de paz.

Al respecto, De la Calle recordó a la guerrilla que el propósito del diálogo es buscar un acuerdo que ponga fin al conflicto armado interno y no la negociación del programa político de las FARC, a las que acusó de haber confundido a los colombianos sobre el objetivo del proceso al plantear múltiples temas que no forman parte de la agenda pactada.

El ex vicepresidente enumeró una serie de propuestas que la guerrilla planteó en los últimos meses desde La Habana, referentes al modelo económico o reformas estructurales del Estado, sobre las que el gobierno insiste que están fuera de la agenda de cinco puntos pactada para el proceso de paz.

"Tampoco ha sido favorable el hecho de que las FARC hablen todos los días por los micrófonos, al punto de que algunos dicen en Colombia que ya están haciendo política sin haberse desarmado", indicó el jefe negociador gubernamental.

De la Calle insistió en que "es momento de avanzar con mayor celeridad en este proceso si queremos un país sin conflicto y si queremos cumplir con las expectativas de paz que hoy tienen los colombianos".

El negociador volvió a defender un referendo para que los colombianos aprueben el acuerdo que se logre, mientras que los guerrilleros exigen una Asamblea Constituyente que lleve implícito profundos cambios sistémicos en Colombia, con reivindicaciones políticas, económicas y sociales.

El martes, Santos pidió a las FARC acelerar las negociaciones para que el próximo 18 de noviembre, cuando se cumple un año del inicio del proceso, se puedan entregar resultados a los colombianos.

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