Los Colom, tras los pasos de los Kirchner

La influyente primera dama Sandra Torres es candidata a suceder en el poder a su marido

Una era la primera dama fuerte, que participaba de las decisiones cruciales del gobierno. De la otra se dice que lidera las reuniones de gabinete de su esposo y que maneja el presupuesto.

Como sucedió en la Argentina con Néstor Kirchner y Cristina Fernández, hoy Guatemala se encuentra en manos de un "matrimonio gobernante": el de Alvaro Colom y Sandra Torres.

La primera dama guatemalteca está decidida seguir los pasos de la Presidenta. Al igual que Cristina Kirchner -que se ubicó en el corazón del poder mientras su marido gobernaba el país, y luego ganó las elecciones en 2007-, ayer Torres confirmó que quiere emular el caso argentino y lanzó su candidatura a la presidencia.

"Cuando se habla de Sandra Torres se compara su caso con el de Cristina Fernández, tanto en la prensa como en los círculos más íntimos. Ella es la candidata natural de la UNE [Unidad Nacional de la Esperanza, de centroizquierda], la carta fuerte del gobierno", dijo a La Nacion Marco Antonio Barahona, director adjunto del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos.

Aunque nadie dudaba de su intención de ser candidata en las elecciones de septiembre, fue un cable de WikiLeaks, fechado en septiembre de 2009, el que reveló los deseos de Torres de llegar a la presidencia. El documento subrayaba su intensa actividad política, la influencia sobre el gabinete de Colom y su gusto por dar órdenes.

Su deseo puede rastrearse a los inicios del gobierno de su marido, cuando se puso al mando de los programas de Cohesión Social. En Guatemala dicen que quien maneja los programas sociales "maneja todo", y en gran parte su caudal de poder proviene de ese lugar.

"Su imagen se fue construyendo por el protagonismo inusitado que adquirió en el gobierno de Colom, en especial por el manejo de los programas sociales. Ahí quedó en evidencia su interés por la presidencia, ya que los programas sociales tienen un corte clientelista y atraen un gran caudal de votos", indicó Barahona.

Pero el poder de la primera dama no se reduce al manejo de la caja social. En Guatemala se dice que es ella quien dirige las reuniones de gabinete, les pide resultados concretos a los ministros y tiene amplia influencia en las decisiones de su esposo.

"Torres es quien tiene el poder en las sombras. Ella maneja el presupuesto y fue responsable de muchos nombramientos y destituciones de ministros", apuntó Pedro Trujillo, analista político guatemalteco.

Por este motivo, Trujillo afirmó que Torres deberá lidiar "con un alto porcentaje de rechazo por su excesivo protagonismo en el gobierno y por sus numerosos manejos oscuros".

Límites a la candidatura

Aunque Torres anunció que buscará la presidencia, en Guatemala hay un debate acerca de si su candidatura es o no legal, por un supuesto impedimento constitucional.

Sus detractores coinciden en que, según el artículo 186 de la Constitución, su vínculo con el actual mandatario le prohíbe presentarse como candidata a la presidencia.

Los que la apoyan contraatacan y dicen que el artículo 136 de la misma Constitución garantiza que cualquier ciudadano tiene derecho a elegir y a ser elegido. Para eliminar este posible obstáculo, Colom hizo pública la idea del divorcio.

El debate está abierto y Torres tiene un "as bajo la manga": la elección en abril de la nueva Corte de Constitucionalidad, la máxima autoridad que tendrá la última palabra acerca de si la primera dama puede competir en los comicios.

"Muchos de los puestos a ocupar en la nueva Corte cuentan con el beneplácito de la primera dama, y es seguro que le darían el visto bueno a su candidatura", explicó Trujillo.

Más allá de las posibles restricciones, el anuncio está hecho. Ahora, el próximo desafío de Torres será superar a su gran rival, el general retirado Otto Pérez Molina, que le saca una ventaja de más de 30 puntos en las intenciones de voto.

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