Colón igualó sin goles ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. El equipo de Osella jugó con su tradicional estrategia de esperar ordenados y salir de contragolpe. El azulgrana tuvo mucho más la pelota y convirtió en figura al arquero Germán Montoya, pero el rojinegro aguantó bien y avisó en más de una oportunidad. La unidad cotiza muchísimo en la tabla de los Promedios y, de yapa, lo mantiene puntero.
Es cierto que si Estudiantes doblega esta domingo en el clásico platense a Gimnasia y Esgrima alcanzará al Sabalero al tope de las posiciones con 15 unidades, aunque no menos real es que Colón sumó un valioso punto para su máximo objetivo que consiste en escaparle a la zona baja de la tabla de los Promedios.
En tanto, San Lorenzo, pese a contar con las mejores oportunidades, pagó caro su falta de eficacia en el arco contrario y dejó pasar una buena chance para superar a su adversario de turno en la tabla y convertirse en el único líder de la competencia.
El elenco de Edgardo Bauza tomó la iniciativa en la etapa inicial frente a un oponente que asumió una postura especulativa, agolpando mucha gente en campo propio y ejerciendo presión únicamente cuando su rival cruzaba la mitad de la cancha.
En ese contexto, al local le costó mucho encontrar los caminos hacia el arco de Germán Montoya y esa carencia respondió, básicamente, al flojo desempeño en la creación de Ignacio Piatti y Leandro Romagnoli. De todas maneras, no fue ese el único problema de San Lorenzo, que no tuvo volumen de juego colectivo y que vio cómo Colón, con poco, fue más a través de réplicas aisladas y algún intento desde afuera del área.
La primera situación clara de gol fue de la visita ocurrió a los 32 minutos con un disparo de César Meli desde la puerta del área que Sebastián Torrico despejó con una volada espectacular sobre el palo derecho. Recién sobre el final de la etapa desniveló el anfitrión, con un desborde de Angel Correa por derecha a los 40 minutos y un centro que habilitó a Enzo Kalinski, quien no le dio la dirección deseada a su cabezazo.
En el segundo período, Bauza movió varias piezas, pero no consiguió darle al equipo una conexión prolífera entre sus líneas, aunque de todos modos fue la etapa en la que San Lorenzo se mostró más cerca del triunfo y en varias ocasiones, pese a su bajo rendimiento, estuvo cerca de consegirlo.
Colón se conformó con el empate y mostró un rendimiento deslucido y poco acorde a su condición de líder, pero lógico acorde a su condición de equipo que tiene como prioridad sumar para no descender. Concentró sus esfuerzos en la faz defensiva y aguantó cerca de su valla los avances de un rival que a los 19 estuvo cerca de facturar a través de un tiro ambicioso del ingresado Mauro Matos de media distancia. Un minuto después, el arquero visitante volvió a enaltecer su figura al enviar al córner un remate furibundo de Nicolás Blandi.
Colón, por su parte, respondió a los 27 por intermedio de Lucas Alario, quien buscó el arco desde larga distancia, pero Torrico respondió. A los 42 volvió a aparecer Montoya en dos chances consecutivas de Blandi para el local, y en tiempo adicionado, a los 48, Colón casi enmudece al Nuevo Gasómetro con un disparo cruzado de Gabriel Graciani que se fue ancho.
Colón obtuvo lo que fue a buscar, un empate, y San Lorenzo volvió a desnudar problemas al momento de concretar situaciones.

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