Los vehículos impactaron de frente cuando uno de ellos cruzó al carril opuesto. Un hombre y una mujer quedaron lastimados. Pero uno de los conductores, borracho, escapó corriendo. Lo siguieron dos policías que estaban de franco. Fue reducido a cuatro cuadras.
Dos automóviles chocaron de frente ayer sobre avenida Maipú de la capital correntina después de que uno de los vehículos se cruzara de carril y cuyo conductor, en estado de ebriedad, escapó corriendo y fue detenido a cuatro cuadras en medio de una persecución. En tanto, los dos ocupantes del otro rodado, el cual hizo un trompo y volcó, quedaron lastimados en el lugar. Ambos debieron ser socorridos por personal sanitario, bomberos voluntarios y policías.
El siniestro vial sucedió a las 13:15 a la altura de la iglesia San Roque, en el barrio de igual nombre, en la zona sur de la ciudad.
Un Fiat Uno, patente JYP-343, iba en dirección al centro cuando de forma repentina despistó, cruzó por encima de un cordón divisorio de carril e impactó frontalmente a otro auto de igual marca, el cual dio un par de giros y tumbó recostado sobre el lateral izquierdo.
En el coche que volcó viajaban Matías Saucedo, de 20 años, e Ivana Vera, de 21, quienes a pesar de la magnitud del incidente resultaron con lesiones leves. Trasladaron a la joven en una ambulancia de la Dirección de Emergencias Sanitarias al Hospital Escuela y al muchacho en una unidad de rescate de Bomberos Voluntarios del Cuartel Central a igual centro asistencial.
Curiosamente, el conductor del Fiat Uno que desencadenó el siniestro decidió huir. A la vista de varias personas descendió y comenzó a correr. La situación fue advertida por un cabo de Policía, llamado Diego Benítez, quien pese a estar en franco de servicio no dudó en darle persecución hacia el interior del barrio San Roque Este. A la acción se sumó un segundo efectivo, también fuera de horario de trabajo, de apellido Benítez. Los dos dieron alcance al automovilista en fuga, un remisero llamado Gustavo Ojeda.
Personal de la Dirección de Tránsito Municipal realizó un test de alcoholemia a Ojeda y mediante ese procedimiento determinaron que no estaba en condiciones de manejar. “El test dio positivo, esta persona conducía en total estado de ebriedad”, dijo una fuente del caso consultada por diario época.
Pasado de copas
Un efectivo policial, identificado como Damián Velozo, debió ser hospitalizado a causa de los golpes que padeció al ser chocado por una camioneta cuando transitaba en una moto Honda Tornado 200 en la esquina de avenida Independencia y Tacuarí.
El conductor de la pick up, una Toyota Hilux blanca, llamado José Bejarano, de 50 años, estaba influenciado por el consumo de bebidas alcohólicas puesto que un test dispuesto por personal de tránsito municipal arrojó el resultado positivo.
Comentá la nota