Cobos se reunió con Iglesias y busca evitar "nacionalizar" las elecciones

Se juntaron en casa de otro dirigente. Hablaron de una posible postulación del vicepresidente a la gobernación.
Y sí, el plan B del que tantas veces se ha hablado pasó por la cabeza de Julio Cobos alguna vez, pero él mismo se ha encargado de descartar la posibilidad de que sea una vez más candidato a gobernador por el radicalismo. Hace diez días hubo una minicumbre secreta de un sector de la UCR. Solamente fueron tres personas, una de ellas fue Julio Cobos, otro, un precandidato a la gobernación, y el último, un legislador provincial. Allí se habló de la interna del radicalismo y de la posibilidad de reflotar ese plan B que lo tiene a Cobos como candidato a gobernador y con el radicalismo mendocino unido detrás de él.

EL CÓNCLAVE. Fue hace diez días, el encargado de organizar la reunión fue Juan Carlos Jaliff y la sede fue su casa. Hasta allí llegaron Roberto Iglesias y Julio Cobos. Por primera vez en mucho tiempo volvían a verse para una reunión organizada sólo para ellos. Iglesias, quien fue gobernador desde 1999 hasta el 2003, y Cobos, quien llegó a sucederlo gracias al empuje del primero, en el 2007, fueron rivales y estuvieron enfrentados mucho tiempo. Sin embargo, las elecciones del 2011 logran cosas impensadas hasta hace unos meses, y una fue la reunión entre ambos.

Cobos sabe que tiene los afectos divididos en la interna del radicalismo. Por un lado, está Alfredo Cornejo, que se siente ganador del proceso interno y no se quiere bajar de su precandidatura y, en el otro, acompañando a Iglesias, está Jaliff, el dirigente que ha estado más cerca de Cobos en cada uno de los momentos más complicados. Con ese panorama, el vicepresidente llegó a la casa de Jaliff para reunirse con Iglesias.

LO QUE SE DIJO. La charla entre ambos ex gobernadores tuvo como uno de sus puntos centrales la posibilidad de que Cobos sea nuevamente candidato a gobernador. Desde que el vicepresidente se bajó de su candidatura presidencial, esa posibilidad volvió a escucharse y en el iglesismo están convencidos de que los únicos radicales que se alzarían con la victoria en octubre, sin tener sobresaltos, son el propio Iglesias y Cobos, excluyendo a Cornejo de esa ecuación.

Por ello, Iglesias fue el primero en hacer escuchar esa idea que Cobos tanto ha escuchado en la privacidad: si Cobos quería ser candidato a gobernador, él no tendría problemas en sentarse en una mesa para hablarlo. La razón es simple. Hasta ahora no se vislumbra un acuerdo de unidad entre cornejistas e iglesistas, y las internas del 26 de junio aparecen muy lejanas, más aún si se tiene en cuenta que, a mediados de mayo, el justicialismo tendrá su fórmula a pesar de que ya está la oficial, que lleva a Francisco Pérez y Carlos Ciurca como candidatos.

No obstante, a pesar de lo dicho por Iglesias, Cobos le explicó que no buscaba ser candidato a gobernador e insistió en que hay que buscar la unidad del partido. Además, ambos coincidieron en que las internas del radicalismo se han estirado mucho en el tiempo y esa es una desventaja para el partido. No obstante, fuera de esa charla quedó el realizar una posible alianza con el Partido Demócrata, tal como Iglesias esbozó la semana pasada y cuya iniciativa cayó bien entre los gansos.Igual, algunos cobistas señalaron que, más allá de que no se haya mencionado en esa conversación, Cobos es partidario de armar frentes que contengan acuerdos entre los partidos.

LE SOBRAN LOS MOTIVOS. Son varios los motivos que Cobos tiene para no ser candidato a gobernador. Uno, es que no quiere verse involucrado en una interna contra Iglesias y contra uno de sus principales laderos, como Cornejo. Pero hay otras, según explicaron algunos dirigentes cercanos a Cobos, que lo fuerzan a renunciar a cualquier posibilidad de volver a la gobernación. Para el vicepresidente, buscar la gobernación sería nacionalizar una elección que, según él, debería quedar sólo en el ámbito provincial, y más aún si el oficialismo busca la reelección de Cristina.

Debido a ello es que Cobos no ve mal una posible candidatura a diputado nacional, más aún si se tiene en cuenta que, para el radicalismo, el nombre del vicepresidente en la boleta sumaría una buena cantidad de votos. Finalmente, la nacionalización de la elección en lo que tiene que ver con el ámbito provincial no es lo único que Cobos busca evitar al no ser candidato a la gobernación. El problema, según ha analizado Cobos, es que si él llegara a ser gobernador y Cristina Fernández nuevamente presidenta, la relación entre Mendoza y la Nación se complicaría demasiado, debido a la manifiesta enemistad y enfrentamiento entre ambos, desde la madrugada del voto "no positivo" de Cobos a la resolución 125.

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