Los que se quedaron sin censar, podrán registrarse hasta el sábado. El lunes los datos se enviarán a Buenos Aires
Por otro lado informó que las viviendas que quedaron sin censar por diferentes razones serán registradas hasta el sábado. El lunes los datos serán enviados hacia Buenos Aires. Respecto a las dificultades que encontraron los censistas Herrera, señaló algunos incidentes de perros, pero ninguno de gravedad. El funcionario destacó la predisposición y la amabilidad de la comunidad jujeña en colaborar con la tarea.
La jornada de ayer tuvo la inactividad propia de un día domingo, aunque esta vez la quietud fue aún más notoria por el cierre de algunos establecimientos comerciales que acataron las disposiciones legales vigentes para el Censo 2010. La consulta poblacional se concretó en medio del estupor que causó en los argentinos la muerte del ex Presidente Néstor Kirchner. Las calles de esta capital se mostraron desérticas y en muchos hogares la presencia de sus miembros fue notoria. El sol y la agradable temperatura fueron aliados de los más de 9.500 censistas jujeños que participaron de este operativo nacional.
Si bien el panorama que se observó en el centro de la ciudad era desértico, en los barrios periféricos se observó un poco más de movimiento, con algunos almacenes y kioscos y carnicerías funcionando en forma normal. En donde la atención al público no varió demasiado fue en los hoteles, en las estaciones de servicio y en los servi-compras de las empresas que expenden combustibles. A tal punto fue prácticamente nula la actividad, que ni siquiera los puestos de venta dominicales de comida estuvieron abiertos.
Una recorrida de El Tribuno de Jujuy por barrios populosos y tradicionales, como Alto Comedero, Villa San Martín y Chijra permitió observar que cerca del mediodía cientos de viviendas ya habían sido visitadas por el censista, que tras la tarea censal pegaron stickers con la leyenda "Censo 2010", en las puertas de las casas ya relevadas.
La encuesta estuvo a cargo, vivienda por vivienda, de docentes de nivel primario, quienes por el trabajo realizado percibirán 250 pesos. Los encuestadores hicieron base en establecimientos educativos habilitados especialmente para la ocasión por la Dirección Provincial de Planeamiento, Estadísticas y Censos (Dippec), en donde se les proveyó alimentos y líquido para afrontar la segunda etapa de la labor, ya por la tarde con un calor típico de verano.
Los datos recolectados también tendrán incidencias directas en las políticas que se implementarán a mediano y largo plazo en materia de vivienda, salud, educación y seguridad, algunos de los rubros ligados íntimamente a la calidad de vida de la población argentina, y en especial jujeña.
No faltaron en esta oportunidad, los especuladores que, a sabiendas del cierre de los supermercados, aprovecharon para engrosar sus ventas y remarcar algunos precios, incluso de bebidas alcohólicas sin ningún tipo de restricciones y bajo la clandestinidad. Así por ejemplo, en Chijra, se pudo constatar que algunas despensas comercializaban vinos y otros productos etílicos a través de pequeñas ventanas o espacios improvisados como mostradores.
La importancia
Nadie duda que la tarea censal será fundamental para definir, por ejemplo, futuras coparticipaciones, la cantidad de cargos para cada municipio y si una comisión municipal cuenta con los habitantes suficientes para ser declarada municipio. Se estima que los primeros resultados de esta encuesta saldrán a la luz entre diciembre próximo y junio de 2011, mientras que los datos finales se conocerán recién a fines del año entrante.
El operativo diagramado por la Dipec fue pensado para llegar a cada rancho que existe en los lugares recónditos y de difícil acceso de la geografía provincial. "Tenemos que tener todo relevado, porque de estos datos dependerán las políticas sociales, económicas y educativas, entre otras, que implementarán en el país los gobiernos venideros", repitió una y otra vez antes de la realización del Censo el titular del organismo provincial, Octavio Herrera, quien ayer tuvo una jornada de trabajo ajetreada.
El operativo del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010, se apoyó en la provincia en la estructura de recursos humanos del Ministerio de Educación. La encuesta nacional le costará al Gobierno central una suma cercana a los 500 millones de pesos, incluyendo en ese monto los 250 pesos que cobrará cada censista.
Todo el trabajo fue monitoreado por la coordinadora general Beatriz Peña, una técnica de la Dippec, mientras que el coordinador de instructores fue Carlos Cerone.

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