Atacó posiciones de los rebeldes chiitas y tomó el control del espacio aéreo.
or segundo día consecutivo, los aviones de la coalición internacional liderada por Arabia Saudita bombardearon ayer en Yemen posiciones de los rebeldes chiitas hutíes, que son apoyados por Irán.
La intervención militar de la coalición responde al pedido del presidente yemenita, Abd Rabu Mansur Hadi, que fue incapaz de frenar la ofensiva de los hutíes y se exilió en Riad.
Los rebeldes tomaron en septiembre pasado el control de Saná, la capital del país, y en los últimos días avanzaron hacia Adén, la gran ciudad del sur de Yemen, donde se refugió Hadi antes de irse a Riad.
Ayer los aviones de la coalición bombardearon posiciones hutíes en la región de Arhab, al norte de Saná, y causaron la muerte de 12 civiles, según funcionarios del Ministerio de Salud, controlado por los rebeldes. Desde el comienzo de la operación Tormenta Decisiva ya murieron más de 100militares y civiles.
El vocero de la operación militar en Yemen, el general saudita Ahmed al-Asiri, informó que la coalición árabe "ya domina el espacio aéreo yemenita y no permitirá que nadie preste ayuda a los rebeldes hutíes", en alusión a Irán.
Arabia Saudita está al frente de una coalición de diez países, que incluye, entre otros, a Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Jordania, y cuenta con el apoyo logístico de Estados Unidos.
La iniciativa de Riad abre el último frente en una creciente pulseada con Irán por el poder regional. Teherán apoya al gobierno de Bashar al-Assad en Siria -que a su vez está enfrentado a rivales sunnitas-, y a Irak, donde las milicias chiitas están jugando un papel destacado en los combates.
El ataque muestra, además, la independencia que está logrando Arabia Saudita de su máximo aliado, Estados Unidos. La mayor potencia petrolera de Medio Oriente no reveló los detalles clave de su operación militar en Yemen a Washington hasta el último momento, explicaron responsables norteamericanos.
Para los republicanos críticos de Barack Obama, el presidente está cediendo el tradicional papel de liderazgo de Estados Unidos. La Casa Blanca niega que se esté alejando de la región y dice que está en estrecho contacto con los sauditas sobre sus planes en los últimos días.
Al ser consultado acerca de si la campaña duraría "días, meses o más", el ministro de Relaciones Exteriores de Yemen, Riyadh Yaseen, dijo al canal estatal saudita Al-Arabiya que esperaba que esta operación no durara mucho. "Creo que serán días", señaló.
Además, dijo que la puerta para el diálogo con los hutíes sigue abierta, mientras Hadi pidió a sus compatriotas -a través de Facebook- que sean pacientes, ya que los "rebeldes", en referencia a los hutíes, "serán derrotados pronto".
Sin embargo, combatientes hutíes y fuerzas aliadas con el ex presidente Ali Abdullah Saleh entraron ayer en las provincias sureñas de Abyan y Shabwa a través del territorio central de Bayda, según fuentes tribales.
Los residentes dijeron que los aviones atacaron las bases de la Guardia Republicana en torno a Saná, entre ellas, una cerca del complejo presidencial, hacia el amanecer y luego atacaron cerca de una instalación militar que alberga misiles. La Guardia Republicana es leal a Saleh, principal aliado de los hutíes.
ATENTADO EN UN HOTEL DE SOMALIA
Por lo menos, 21 personas murieron ayer tras la explosión de un coche bomba en el hotel Maka al-Mukarama de Mogadiscio, capital de Somalia. El ataque fue perpetrado por el grupo somalí Al-Shabbab, aliados de Al-Qaeda, que suele realizar atentados en hoteles para demostrar su poder.

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