El partido definirá su futuro en un congreso el 10 de septiembre. Sectores de la fuerza quieren que el mando quede en manos de dirigentes jóvenes. Otros, que siga Lilita
La propuesta se pondrá a consideración en el congreso partidario que se realizará el 10 de septiembre en el Instituto Hannah Arendt. Allí, unos 160 delegados de todo el país votarán para decidir el futuro del partido. Carrió, que se encuentra en México disfrutando del nacimiento de su nieto, regresará a Buenos Aires apenas unos días antes de la reunión. Si bien está al tanto de las intenciones de todas las líneas partidarias, aún no dejó trascender cuál es su opinión al respecto. Apenas dijo, el día después de las elecciones primarias, que está dispuesta a acompañar desde un lugar secundario, aunque también hay sectores que no están de acuerdo con esa idea.
Con los resultados del 14 de agosto, sus listas legislativas estarían logrando una banca en la Ciudad y otra en la provincia de Buenos Aires. En ambos casos, las asumirían dirigentes que no son de la Coalición Cívica, como Patricia Bullrich (cuyo partido, Unión por Todos, es aliado de Carrió) y Mario Llambías, un extrapartidario surgido de la pelea entre el Gobierno y la dirigencia agropecuaria. El desafío más grande, entonces, será ganar la mayor cantidad de escaños posibles, para asegurar el ingreso al Congreso Nacional de dirigentes propios.
En ese marco, también se pondrá en discusión la política de alianzas para reforzar el perfil de centroizquierda, e incluso la conveniencia o no de bajar la boleta presidencial que encabeza Carrió.




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