La Sala II del máximo tribunal penal revirtió la determinación del juez de primera instancia Ariel Lijo, quien había declarado prescripta la causa por el asesinato del extitular de la CGT José Ignacio Rucci, en 1973, y consideró que la realización de nuevas pesquisas para determinar quiénes lo mataron son "imprescindibles".
En agosto pasado, Lijo consideró que el crimen no podía ser considerado "delito de lesa humanidad" y, en consecuencia, lo declaró prescripto, debido a que pasaron 39 años desde que ocurrió. Sin embargo, el tribunal revocó por "prematura" esa determinación y advirtió que "deviene imprescindible la profundización de la pesquisa".
Los camaristas Horacio Cattani y Martín Irurzun ordenaron una serie de medidas de prueba para avanzar en la investigación y determinar si el operativo criminal que acabó con la vida de Rucci pudo haber sido financiado por organizaciones paraestatales vinculadas con Montoneros.


Comentá la nota