La iniciativa, que sería financiada por inversores foráneos, incluye una cantidad indeterminada de departamentos, un salón multimodal y estacionamiento subterráneo. La cancha quedaría sobre la calle Larrea.
El propio presidente de la entidad, Horacio Rosales, confirmó que el pedido de autorización para poder avanzar con el megaemprendimiento fue entregado al director del área, Ariel Darío Molina Alvarez, y que desde la comuna le prometieron que "en diez o quince días" habrá una respuesta sobre su factibilidad.
La idea no es nueva, sino que ha venido siendo conversada desde hace un tiempo por la dirigencia del club con un grupo de inversores privados foráneos. Entre ellos ya existe un principio de acuerdo, más allá de que restan muchos detalles por definir, por lo que el próximo paso es contar con la autorización municipal. Uno de los puntos a tener en cuenta es si el anteproyecto se adapta al Código Urbanístico o si se requiere alguna excepción, por lo que en ese caso el tema debería pasar por el Concejo Deliberante.
La obra fue diseñada por los arquitectos María Gimena Binaghi y Oscar Fuentes y abarca una superficie de 37.500 metros cuadrados. Es el área comprendida por las calles Belgrano, Paladino, Larrea y Tucumán, donde hoy están todas las instalaciones tricolores. Ambos profesionales forman parte del estudio porteño Criba, que ha construido las sedes corporativas del Banco Ciudad y de YPF Puerto Madero.
"La idea es ceder alrededor de un tercio del inmueble para que se construya el shopping, el hotel de entre diez y catorce pisos, el supermercado, departamentos, un estacionamiento subterráneo para mil autos y un salón multimodal para recitales y conferencias", explicó Rosales.
-¿Qué recibirá el club a cambio?
-El anteproyecto prevé la apertura de la calle Berutti. El estadio de fútbol y el gimnasio de básquet quedarían ubicados detrás, entre Berutti, Paladino, Larrea y Tucumán. Donde hoy está el colegio se levantaría la sede social y la escuela pasaría a funcionar en el primer piso, y sobre Tucumán nos construirían la administración, un salón comedor y otro gimnasio. Además, en un predio aún indefinido, de varias hectáreas, nos harían una villa olímpica con canchas de fútbol y un gimnasio para actividades cerradas. Si todo sale bien, seríamos locales allí durante dos años hasta que se culminen todas las obras.
Asamblea, en marzo.
El shopping, el hotel y los departamentos -no está definida la cantidad- darían sobre la avenida Belgrano. Al frente habría una plaza seca y en lo más alto del hotel funcionaría un restorán vidriado.
"Nosotros vamos a exigir que, además de las obras, nos quede dinero porque después tendríamos que mantener las nuevas instalaciones y no será barato. Pero esas son cuestiones que aún están pendientes. Lo mismo que si nos quedan algunos locales del shopping o departamentos", detalló el dirigente.
-¿Para avanzar necesitan la aprobación de los socios?
-Sí. En principio estaríamos llamando a una asamblea ordinaria y extraordinaria en marzo para tratar el tema. Otro punto que acordamos con los inversores fue que la superficie del colegio será el doble que la actual, porque no nos olvidamos que el club nació a partir de una iniciativa de un grupo de maestras de la Escuela 4 que llevaban a sus alumnos a jugar al fútbol en las vías del ferrocarril.
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