El gobernador de Misiones, Maurice Closs, insiste en instalar el discurso que el canal censurado por operadores políticos del rovirismo es un problema societario. “Mario, deja de confundir a la gente. El 4 no esta censurado, su propietario lo reclamo para su uso. Algo turbio había?”, supo responder el primer mandatario al director de AgenciaHoy quien le consultó sobre su postura ante la apropiación del canal 4 (el real).
Seguramente el gobernador sabe que esta estrategia solo perjudicó a su gestión. Obviamente las segundas y terceras líneas del rovirismo están felices por los resultados obtenidos, pero Closs no quiere saber nada de la situación e intenta alejarse de la cuestión y de los interrogantes de la opinión pública, que todavía pregunta ¿Qué pasó con Canal 4? Respuesta que hasta el momento está con final abierto. Mientras tanto existen 30 trabajadores del medio de comunicación que se encuentran con una profunda incertidumbre.
El contexto todavía (desde afuera) se ve enrarecido. Desde la empresa Trincheras de San José, expresaron que mantendrán las fuentes laborales de los empleados, por el otro lado el sector rovirista que se apropió de la frecuencia dicen que están a la espera de que el recurso humano del canal real se acerquen a las nuevas instalaciones del “nuevo” Canal 4. En cuanto a los trabajadores del medio de comunicación dijeron que no irán a atarear con el “empresario” Carlos Valenzuela, quien fue utilizado por el rovirismo para traicionar a Trincheras de San José S.A.
Pero lo se dejó en claro en toda esta extraña situación es que lo que hizo importante a la marca Canal 4, no fue el número de la frecuencia, fue el recurso humano, que hasta el momento ha decidido quedarse en la empresa que jurídicamente los cobija, Trincheras de San José. En cuanto a las circunstancias todos coinciden que fue un acto de censura en gestión clossista, pergeñada por el rovirismo. <>


Comentá la nota