Dijo que la Renovación siempre será "progresista y revolucionaria...", y que para "un renovador no hay nada mejor que otro renovador". Los analistas de la oposición sostienen, con ironía, que tanto el poderoso empresario de las gasolineras, hoteles y turismo, y su socio de Puerto Laurel, Carlos Eduardo Rovira, no tienen ni siquiera la tonada francesa para ser revolucionarios.
Fue durante el último fin de semana. En Alem, jaqueado por los candidatos a diputados nacionales, Alex Ziegler y Silvia Risko (que buscan la reelección), el Gobernador Closs evaluó que “la Renovación no puede ser conservadora, siempre progresista y revolucionaria (sic)…”.
El discurso provocó algo de estupor y vergüenza ajena entre los oficialistas presentes, que observan como los misioneros condenan a los jerarcas de la Renovación, tanto a Closs como a Carlos Rovira, por amasar verdaderas fortunas desde su estancia en el poder. “Nunca cerca y cada vez más lejos de los preceptos que movilizaron a la Revolución francesa y al progresismo internacional del siglo XIX”, acotó un asesor del oficialismo, que no está de acuerdo con retomar la frasecita de “hasta la victoria siempre…”.
Encima Closs, quizás eufórico por el acto de militantes rentados por el intendente de Alem Diego Sartori, se despachó con un pensamiento poco ortodoxo para recuperar los votos perdidos, el pasado 30 de junio, cuando 7 de cada 10 misioneros votaron en contra de los candidatos de la Renovación.
“Para un renovador no hay nada mejor que un renovador”, disparó ante la concurrencia, una definición pública que confirma, al estar de los analistas de la oposición, que Closs y Rovira gobiernan Misiones en forma intransigente y feudal.
En ese tramo del discurso, Closs opinó que “la Renovación es más misionera que cualquiera de las demás ofertas que hay, porque ellos en su momento vendieron todos los recursos que teníamos los misioneros. Por eso para un renovador no hay nada mejor que un renovador. Por eso vale la pena ser renovador, achicando las diferencias y agrandando las coincidencias. Sabemos lo que hicimos pero sabemos lo que falta”.



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