Fue durante un acto en Córdoba, en el que hubo silbidos de militantes K a Schiaretti
El pacto destinado a colectar los votos que la Presidenta no posee en esta provincia aún no es digerido por los ultrakirchneristas. Una muestra de ello fueron los silbidos que recibieron De la Sota y el gobernador Juan Schiaretti, que debió pronunciar su discurso en medio de rechiflas y gritos adversos de los militantes K.
El mandatario no se inmutó, siguió adelante con su alocución y tras agradecer las obras a la Presidenta, enfatizó: "Esta es la manera de trabajar en democracia, con tolerancia con los que piensan distinto, a los que expresan ideas diferentes, pero trabajando institucionalmente como corresponde".
Luego, ante la prensa, Schiaretti les respondió a los que lo silbaron. "A mí no hacen mella los silbidos de un centenar de intolerantes, porque yo peleé en serio contra la dictadura, mientras otros estaban escondidos debajo de la cama. En base a esa experiencia, yo aprendí a ser tolerante", expresó.
En tanto, De la Sota tuvo una participación pasiva, pero fue significativa su presencia en el acto presidencial, aunque a la distancia, y que la propia jefa del Estado lo mencionara. El ex gobernador estaba en Laboulaye, a 350 kilómetros de la Capital, junto a la intendenta de esa localidad, Alicia Pregno. Se unieron a la Presidenta por videoconferencia.
En las pantallas montadas en torno del palco de la plaza de la Intendencia, en la ciudad de Córdoba, donde estaba Cristina Kirchner, la televisión reflejó la figura de De la Sota. Mientras la Presidenta lo mencionó, sus militantes lo silbaron.
Encontronazos
Si bien ahora alcanzaron una concertación política, De la Sota y Schiaretti tuvieron fuertes encontronazos con la administración kirchnerista, sobre todo durante el conflicto con el campo.
Ahora, el acuerdo electoral compromete el apoyo del kirchnerismo a la candidatura de De la Sota en los comicios del 7 de agosto, y a la recíproca, el peronismo cordobés deberá movilizar votos a favor de la reelección de Cristina en octubre.
Sin embargo, se sabe que hay muchos disconformes de ambos sectores, entre dirigentes y militantes.
La Presidenta, como ya es habitual, no habla de su candidatura, pero destaca en forma permanente la necesidad de "profundizar el modelo" y reclama el apoyo especial de los jóvenes. Lo mismo hizo ayer en el mensaje que pronunció tras inaugurar, a la distancia, obras en Córdoba, Villa María, Río Cuarto y Laboulaye y anunciar nuevas inversiones como los 97 millones de dólares para el canal Los Molinos-Córdoba.
En el acto proliferaron carteles y pancartas con "Cristina 2011", pero también hubo uno llamativo: el reclamo de las mellizas Oviedo, para que la Presidenta reforme la ley de trasplante y les permita recibir pulmones de seres vivos para sobrevivir a una letal enfermedad que ambas padecen.




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