Ante la llegada del invierno, una guía práctica y sencilla para saber ahorrar y no pagar demás.
Ahora que Gobierno nacional puso en marcha el programa de resignación de subsidios en los servicios básicos, es fundamental que muchos ciudadanos cambien sus hábitos para achicar gastos.
Recordamos que la medida que comenzó a regir el 1° de abril dispone el esquema de racionalización de la prestación del gas natural, y contempla valores distintos del m3, según el ahorro del consumo respecto del año pasado.
La reducción entre 17 y 80 por ciento se aplicará en tres etapas (en abril, junio y agosto) y establece incentivos para el uso responsable y excepciones para jubilados e integrantes de planes sociales.
EL IMPACTO DEL RECORTE
“Vamos a aplicar una reducción parcial de subsidios, en aproximadamente un 20 por ciento en el gas y agua. El recorte en las subvenciones derivará en aumentos de las facturas de consumidores residenciales y comerciantes, pero en principio no afectará a las industrias”, manifestó días atrás en una conferencia de prensa el ministro de Economía Axel Kicillof, acompañado por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
“El impacto acumulativo de la medida implicará para el gas un aumento de las tarifas de entre 20 y 850 pesos”, difunden los informes, que sugieren reducir el consumo bimestral anualizado para no perder el beneficio y evitar así, contratiempos en el bolsillo.
Mientras tanto, son muchos los usuarios pehuajenses, que exteriorizan la preocupación, porque, aún, no les queda muy claro cómo va a reflejar en sus economías el reciente ajuste de las tarifas. Motivo por el cual NOTICIAS se acercó en reiteradas ocasiones a la sucursal local de Camuzzi Gas Pampeana para obtener más precisiones, pero el personal a cargo explica que “no recibió nuevas notificaciones y que no está autorizado para hablar con los medios sobre el tema”.
Por eso, seguimos insistiendo, la intención es acceder al “derecho de la información” que requieren los consumidores que cumplen con el pago de sus prestaciones.
BAJAS TEMPERATURAS
Convengamos que la llegada del frío invita a calefaccionar las casas y lugares de trabajo para cuidar la salud y disfrutar de un ambiente reconfortable. Sin embargo, en esta ocasión donde la inflación y el alza de los servicios repercute tanto en los ingresos de los argentinos, justamente de los hábitos depende que la factura de gas como de otros servicios,
se incremente o sea moderada. La idea es evitar sorpresas desagradables a la hora de pagar.
“Conviene tener la calefacción entre 18° y 21° C durante el día, suficiente para estar a gusto y no gastar excesivamente. Hay que tener en cuenta que cada grado que se sube incrementa el gasto en un 8 % aproximadamente”, explican los entendidos que recomiendan mantener una temperatura constante y moderada.
Una ocasión importante para dialogar con los profesionales locales que nos enseñan consejos prácticos y sencillos para ahorrar gas y no gastar de más.
“Para no asustar a la gente es importante aclarar que la quita de subsidios recaerán en los altos consumos. Las instalaciones domiciliarias de uso bajo y medio no van a sufrir grandes incrementos en las tarifas. Aunque, claro, es importante asesorarse para mantenerlas, evitar gastos innecesarios e intoxicaciones”, aseveró Ernesto, gasista matriculado e instructor del curso de gasista en el Centro Profesional N° 402, que funciona en la Escuela Técnica, y que en diálogo con NOTICIAS se refirió a la disposición implementada por las autoridades nacionales.
“¿Qué medidas propone para ahorrar gas y mantener la tarifa con el subsidio?”, insistimos.
“En primer lugar es importante recordar que los artefactos que funcionan a gas deben estar en óptimas condiciones para no consumir en exceso. Deben estar calibrados y tener limpios sus mecheros, inyectores y salidas”, subrayó, especificando en el control de los consumidores.
“Para lograr un ahorro significativo es conveniente calefaccionar sólo el ambiente que vamos a usar. Se trata de cambiar los hábitos de muchas personas que encienden todos los calefactores al máximo durante el día, y cuando sienten calor abren las puertas en vez de bajarlos al mínimo o mantenerlos en piloto para reducir el gasto y evitar así, que se ensucien o se rompa el encendido electrónico”, ejemplificó.
También consultamos a Luis, gasista matriculado, que propuso “bajar la temperatura de las estufas a 15° C, si salimos poco tiempo del hogar. Y apagarlas de noche o cuando viajamos”.
“Se pude dormir bien si la casa está correctamente ambientada durante el día y taparnos a la hora de acostarnos con una buena frazada muy calentita”, reflexionamos, con una cuota de humor.
Ambos coincidieron en el uso del tiro balanceado: “Es más sano porque expulsa los gases en el exterior, además, es el único calefactor permitido en las habitaciones”, subrayaron recordando las consecuencias de las cámaras abiertas perjudiciales para la salud.
MÁS CONSEJOS
“Para gastar menos es primordial impedir en lo posible las entradas de aire. Pocos minutos son suficientes para airear la vivienda, mientras tanto no hay que encender la calefacción, porque resulta un gasto inútil.
Se recomienda colocar burletes en los marcos de las ventanas y las puertas”, enseñan otros gasistas, que asimismo indican la instalación de varios calefactores chicos o uno grande para ambientar toda la casa.
CALEFÓN VS. TERMOTANQUE
“¿Para realizar las tareas del hogar y bañarnos, conviene utilizar el calefón o termotanque?”, seguimos consultando.
“El uso de ambos es una decisión personal de acuerdo con el poder adquisitivo y a los hábitos.
El termotanque, acumulador de agua caliente constante, es recomendado para las familias numerosas. Se gradúa al máximo cuando hace mucho frío, ya que la intención es obtener abundante agua caliente para realizar los quehaceres cotidianos y para bañarnos, sobre todo si hay varios residentes. Luego es conveniente bajarlo al mínimo o medio para impedir grandes consumos.
El calefón es también un buen artefacto, un calentador de agua instantáneo que se enciende cuando abrimos la canilla de agua caliente, por eso, cuando lo usamos al máximo y estamos en el baño, es importante no cerrarla enseguida para no desperdiciar gas o, sino, abrir la canilla de agua fría. Asimismo, al concluir con los quehaceres domésticos la sugerencia es graduarlo en piloto”, explicó Ernesto.
“Para ahorrar en el consumo de agua caliente del termotanque, en primer lugar revise el termostato, debe estar regulado a 45° 0 50° C. Además, hay que limpiarlo regularmente para impedir la acumulación de sarro que produce mayor gasto”, siguió explicando Luis, que también aconsejó regular el artefacto a temperatura adecuada.
LAVARROPA VS. LAVAVAJILLAS
En este sentido, algunos profesionales aconsejan “no conectar las lavadoras al calefón o termotanque. Para ahorrar, se puede lavar con agua fría, hay buenos detergentes”, sostienen.
HORNALLAS VS. HORNO
“El gas de la hornalla debe tener una llama estable, silenciosa y de color azul intenso en su núcleo. Si no cumple con estos requisitos, funciona mal. El gas del horno gasta como tres hornallas, por eso sólo hay que abrirlo cuando es necesario”.
De esta manera, se recomiendan los recipientes adecuados para calentar poco líquido, concentran más el calor y reduce el consumo”, explican.
En esta línea, Ernesto advirtió que “los quemadores de la cocina consumen mucho oxígeno generando un ambiente viciado con gases quemados, por eso no hay que utilizarlos para calefaccionar la cocina. Se trata de tomar las precauciones necesarias para evitar la fuga de gas natural que percibimos por su olor, y llamar de inmediato al gasista matriculado de confianza para que realice la reparación”.
¡CUIDADO: MONÓXIDO DE CARBONO!
“La exposición a concentraciones elevadas de monóxido de carbono puede ocasionar la muerte en períodos de tiempo sumamente breves, lo cual se verifica en cientos de hogares, todos los años en el país”, lamentaron los entrevistados.
“Una ocasión importante para recordar que se trata de un gas inodoro, insípido e incoloro,
que no produce irritación ocular ni tos, por lo que su presencia suele pasar desapercibida. De ahí su altísima peligrosidad que produce la muerte por intoxicación”, enfatizó Ernesto, que hizo hincapié en las consecuencias de su propagación dentro del entorno que habitamos, a raíz del mal estado de los artefactos utilizados para calefaccionarnos, de su ubicación en lugares inadecuados, o a causa de una incorrecta ventilación de los mismos.


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