La clase política fueguina sin reacción ante el embate de la Nación contra la 19.640

Los funcionarios provinciales esbozaron un discurso que pareció minimizar los efectos de una derogación parcial de la 19.640.
Mientras el vicegobernador Roberto Croccianeli aseguró que la medida “fomentará la industrialización”; el ministro Fabio Delamata consideró que solo era “un beneficio promocional”, descartando que pueda extenderse a otros sectores como la electrónica, por que hay “procesos productivos establecidos”.

Es destacable por otra parte la ausencia y silencio de radio de representantes nacionales como Rubén Sciutto, Rosana Bertone, Jorge Colazo, Osvaldo López o Julio Catalan Magni y demás “afines” a un Gobierno Nacional del cual han dejado en evidencia cual es su real grado de llegada política.

La reacción tranquila de los funcionarios del Gobierno Provincial ante la suspensión parcial de beneficios de la 19640, centrándose en la actividad hidrocarburíferas, resulta por demás llamativa, en un comportamiento algo impensado quizás hasta hace poco tiempo atrás.

En tiempos en que el menor susurro a nivel nacional sobre la ley de promoción industrial, erizaba la piel de cualquiera, resultó por demás llamativo el natural acatamiento que tuvo una medida desde un Gobierno Nacional al cual hoy se le reconoce absoluta potestad sobre el manejo de la ley, cuando hasta no hace mucho tiempo se repudiaba cualquier intento legislativo de diputados y senadores de otras provincias para coartar el régimen, con igual legitimidad.

En este sentido la postura adusta de la gobernadora no cambió para nada cuando habló de 56 a 60 millones de pesos menos para las alicaídas arcas provinciales que cada vez ven más comprometidos los cumplimientos salariales del Estado Provincial, cuestión que Ríos aún resiste admitir como tal. Muy por el contrario, ante la pregunta directa de un periodista, la gobernadora evitó brindar un concepto de aceptación o rechazo a la medida decretada por la Presidenta, y solo propuso trabajar en pos de achicar ese desfasaje, el cual por otra parte no ha logrado achicar en más de cuatro años, con un Presupuesto insumido casi en su totalidad en salarios.

En la misma tesitura se lo vio al Vicegobernador Croccianelli, quien vio este cambio como una oportunidad, “va a ser una medida de fomento a la industrialización que venimos pidiendo, ya que el régimen va a seguir contemplando los procesos de industrialización”, vaticinó optimista, para luego agregar, “si es redituable extraer petróleo en otras provincias lo tiene que ser acá también”, señaló en referencia a una posible fuga de empresas.

La visión más particular la brindó el ministro de Industria, Fabio Delamata, quien destacó, “hoy hace 40 años que trabajan con este beneficio y de extracción únicamente, lo que yo digo que cuando el Estado Nacional hace es brindar un beneficio promocional, claramente lo hace para inversión y mano de obra”, dijo cuestionando a las empresas del sector afectado.

En ese sentido Delamata defendió a otras actividades que, en su lógica, no deberían ser alcanzados por un recorte de beneficios, y habló de la actividad de donde procede, “en la electrónica es un poco más complicado, uno no viene acá por que hay un árbol que hace el televisor, sino por que tienen que establecer un sistema productivo. Es claro para hacer un televisor se piden 80 personas, para sacar mil barriles de petróleo no se exigía nada”, expresó en tono de conjetura, ya que evidentemente ni el mismo Gobierno Provincial parece tener aún en claro los alcances de todo esto.

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