El Colegio de Escribanos realizó un informe en donde explica que, durante el mes de julio, la cantidad total de las escrituras de compraventa de inmuebles bajó 1,3% respecto del mes anterior (41 actos menos) en la Ciudad, llegando a sólo 3.113 registros, el peor comportamiento hasta 1998, año desde que el Colegio de escribanos informa las cifras.
Por otro lado, durante el mismo mes, el alquiler de departamentos usados, de dos ambientes, ubicados en los barrios porteños de Recoleta, Belgrano y Villa Urquiza experimentaron subas que rozaron el 40% comparado con julio de 2013, un porcentaje similar a la inflación que economistas privados estiman para los últimos 12 meses de este año, de acuerdo a un relevamiento de la consultora ‘Reporte Inmobiliario’.
En la otra punta, las unidades con menores alzas fueron Villa Devoto y Núñez, donde los alquileres se encarecieron entre un 19% y un 20%. Y en promedio, la suba interanual fue de 27%.
Los alquileres más caros se pagan en Puerto Madero, donde una unidad de 50 metros cuadrados cuesta en promedio unos $ 7.124, seguido por Palermo ($ 4.091) y Núñez ($ 3.656).
El presidente de la Cámara Argentina Inmobiliaria, Armando Pepe, aseguró que en el segundo año de alquiler se están pidiendo subas del 25% y recordó que es ilegal hacer contratos a un año, como ocurre en algunos casos.
Por otro lado, con relación a la problemática de la vivienda en la Ciudad, un grupo de vecinos y comuneros se nuclearon para conformar una Red de Inquilinos. Luego de una reunión con la Cámara Inmobiliaria Argentina que tuvo lugar la semana pasada, Itai Hagman, dirigente de Patria Grande (una de las organizaciones que impulsan la Red de Inquilinos), señaló: “vamos a seguir organizándonos para fortalecer la Red de Inquilinos, tanto para exigirle al Estado que se haga cargo de ejecutar una Ley que nos proteja y a construir instancias que velen por ello, como al sector inmobiliario para que se comprometa a respetar el acceso a la vivienda como derecho constitucional. Sin extorsiones ni abusos”.
Por su lado Paula Resels, referente del Movimiento Popular La Dignidad y Comunera de la Ciudad, agregó: “Vinimos a esta reunión con cinco puntos muy claros para empezar a avanzar con un proyecto en defensa de los inquilinos en la Ciudad: Eliminación de la exigencia de garantía y recibos de sueldo para el alquiler. El cobro de las comisiones por la operación, no puede estar cargado al que alquila. Los inquilinos actuales tenemos prioridad en la renovación del contrato siguiente, que además, debería durar por un mínimo de 3 años. La indexación de los alquileres es ilegal. La Cámara inmobiliaria nos respondió que ellos no pueden más que “velar por la reproducción del negocio”, aunque en ese camino estén vulnerando un derecho constitucional y universal que es el acceso a la vivienda.”

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