Tras un acuerdo con Metrodelegados, habrá vigiladores privados y se resguardará con Blindex las boleterías. Así también, se enviarán 111 vagones a los talleres del gremio.
Todos estos puntos acordaron la empresa estatal que administra la red Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) y la concesionaria Metrovías con Metrodelegados, en la subsecretaría de Trabajo porteña, tras una reunión de nueve horas.
La seguridad en el subte es un eje de conflicto entre el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y la Presidenta Cristina Fernández. Desde que la Ciudad se hizo cargo del servicio en enero, la Nación envía alrededor de 200 policías federales a las 115 estaciones de la red entre semana, pero sábados y domingos la dotación se reduce. Así hubo una ola de asaltos a boleterías este año por lo que Sbase contratará 139 vigiladores privados para los fines de semana. Además, en el plazo de un año van a blindar todos los puestos de venta de boletos.
El gobierno porteño también colocará máquinas expendedoras para cargar la tarjeta SUBE en todas las estaciones.
El gremio amenazó con medidas por temor a que despidan a boleteros, pero Sbase se comprometió a que se mantendrá los puestos de trabajo.
Incluso, evalúa incorporar 117 trabajadores al subte. “El acuerdo es bueno, pensá que Piccardo (Juan Pablo, titular de Sbase) quería congelar la planta de personal”, sostuvo el secretario general de Metrodelegados, Roberto Pianelli.


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