Pareciera que lo único importante que hay para elegir en octubre es un Presidente y un Gobernador. Pero los diputados nacionales son nada más ni nada menos que los arquitectos e ingenieros de las leyes nacionales.
Debieran los hombres de las ‘mesas chicas’ de los partidos pensar en gente que aporte desde su conocimiento en alguna materia a la construcción y creación de leyes para el país. El lugar del diputado nacional debería ser más pensando en técnicos políticos que en políticos. En general, en todos los partidos y en todas las listas, se le da un lugar a cada sector al único efecto de ‘cumplir’ con todos los grupos internos.
Penosamente sólo pareciera pensarse muchas veces en eso objetivo bastante mediocre. Algo que en las legislaturas provinciales se ve también con mucha claridad.
Por el lado del peronismo la cosa viene complicada en varios aspectos. Por empezar renueva tres bancas sobre cinco en juego con lo cual muy difícilmente pueda retenerlas. Patricia Fadel y los sindicalistas Guillermo Pereyra y Juan Dante González entraron en 2007 con el envión fuerte que le dio la victoria de Cristina Fernández con Julio Cobos en la nación y la de Celso Jaque en la provincia. Además compitieron con un radicalismo diezmado y con el auge de la frustrada ‘Concertación’.
De ahí que el cuarto que renueva también es peronista: Jorge ‘el Pampa’ Alvaro, un hombre que era de los únicos mendocinos amigos de verdad de Néstor Kirchner. Con un cuarto de los votos, y con el sistema D’hont de por medio, el peronismo pudo meter tres diputados en 2007. También entró Alvaro. De ese grupo sólo Fadel tiene chance de quedar en el primer o segundo lugar de la nómina como para ser reelecta. La mendocina ha sido una legisladora destacada en la Cámara baja, no es el caso de sus compañeros de bancada. Fadel es, de hecho, vicepresidenta segunda en diputados. Un lugar tiene garantizado el peronismo en octubre, dos posiblemente logre y tres difícilmente. Cuatro sería una proeza casi imposible. Es el que más tiene para perder.
Sergio Pinto es el único radical que debería volver a su casa aunque es poco probable que lo dejen afuera. Pinto no ha sido un legislador destacado. El radicalismo arriesga poco y sabe que al menos retendrá la banca que pone en juego. Aspira a repetir el 3 a 1/1 de 2009 con Ricardo Mansur, Mariana Jury y Enrique Thomas –dos radicales puros y un peronista en alianza- pero es conciente de que ese fue un momento excepcional con un oficialismo K en crisis. Los demócratas no ponen nada en juego ya que la única banca que tienen, la de Omar De Marchi, la conservan hasta 2013 con lo cual si meten un diputado deberían sentirse victoriosos pero los líos internos del partido más conservador de Mendoza no son buenos augurios.
Son sólo 257 argentinos los que tienen la suerte de ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Diez son mendocinos y cinco se renuevan ahora. Suerte para los cinco mendocinos que tengan la suerte de ser los elegidos para ir a ocupar ese lugar de honor.





Comentá la nota