Cinco detenidos por causa de “trata de personas” en el cabaret Aquelarre

El procedimiento lo ordenó la Justicia Federal a partir de una denuncia radicada hace un año en la Procuraduría en Trata de Personas del ministerio de Justicia de la Nación. Fue en un cabaret donde había diez chicas, quedando cuatro personas detenidas por su “explotación” e incluso el propietario del inmueble por consentir dicha actividad.

El procedimiento lo ordenó la Justicia Federal local, extendiéndose la labor de la Gendarmería Nacional entre la madrugada y mañana de ayer, en el local nocturno Aquelarre, de calles Don Bosco y Bilbao.

Los gendarmes constataron la presencia de diez mujeres que serían explotadas sexualmente, en base a una denuncia que de forma anónima se radicó el año pasado en la línea telefónica 145 de la Procuraduría en Trata de Personas, dependiente del ministerio de Justicia de la Nación.

Los mujeres fueron dejadas bajo resguardo por parte de Gendarmería, mientras se procedió a la clausura judicial del inmueble, en el cual además se procedió a la detención de cuatro personas en calidad de “explotadores”.

Los detenidos son Jorge Scienza, una mujer identificada como Elvira Centurión y su hijo Diego Escalante, los cuales serían propietario del lugar, y una persona trans que cumplía la función de encargada del lugar bajo el nombre de “Gilda”, aunque aún no se confirmó si posee cambio de identidad, por lo que en las actuaciones solo registran un nombre masculino de apellido Acosta.

Detuvieron al dueño del inmueble

Una situación inédita en este tipo de casos, y que es impulsada por parte del fiscal federal, es también responsabilizar en casos de “trata de personas” a los propietarios de los inmuebles que generalmente se alquilan para esta actividad ilegal.

En este caso se aplicó este criterio y se detuvo al propietario del inmueble, Carlos Longiarú, en razón de encubrir esta actividad, dado que la actividad es visible y se lleva adelante en este edificio desde hace ya muchos años.

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