El vicepresidente Maduro y el titular de la Legislatura, Diosdado Cabello, salieron a desmentir otra vez rumores sobre la salud del presidente. La oposición pide viajar a La Habana para verificar allí la situación del mandatario.
La Asamblea Nacional de Venezuela programó para mañana su primera sesión del año, un encuentro en el que deberá elegir su nueva junta directiva en un momento signado por la enfermedad del presidente Hugo Chávez. El presidente del cuerpo –actualmente Diosdado Cabello– jugará un papel decisivo en el futuro institucional del país ante la emergencia de que Chávez quedara incapacitado y no pudiera asumir el próximo jueves 10 para cumplir el mandato 2013-2019, o bien debiera posponerse su asunción.
En esa sesión se designará una junta compuesta por un presidente y dos vicepresidentes. Los pronósticos indican que Cabello seguirá al frente y que sus acompañantes seguirán siendo diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). No obstante, la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) intentó ayer instalar la idea de que alguno de sus legisladores pasara a integrar la dirección del cuerpo "en esta etapa de transición".
El vicepresidente Nicolás Maduro regresó ayer de La Habana y, de inmediato, realizó una visita a una fábrica estatal, en la que dijo que "la única transición posible es hacia el socialismo" y denunció a la oposición de "estar al servicio del imperialismo". Maduro denunció al diario monárquico español ABC y a la Cadena Radial Colombiana (Caracol) de ser los puntales de la "campaña de infamias que se elabora en Estados Unidos con el propósito de sembrar en el mundo la idea de que aquí estamos al borde del descalabro". El vicepresidente reiteró que el mandatario “está consciente de todas las circunstancias que está viviendo, que son circunstancias complejas” y “está consciente de la batalla que está dando, con su fuerza de siempre, con su energía de siempre, con su confianza y seguridad”.
Cabello recalcó que el oficialismo tiene claro lo que hará de aquí en adelante. "Información para los jefes de la oposición venezolana: los chavistas tenemos bien definido lo que haremos, ocúpense de lo que harán ustedes", adelantó a través de su Twitter y lo repitió luego en el acto que compartió con Maduro. Además del acto de juramentación del jueves, Chávez debería cumplir el 15 de enero con la obligación constitucional de dar su informe de gobierno de 2012.
Ayer, mientras en Washington la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, juraba que Estados Unidos no se está entrometiendo en los asuntos internos de Venezuela y reclamaba una "transición democrática", el alcalde opositor de Caracas y uno de los máximos dirigentes de la MUD, Antonio Ledezma, reclamaba casualmente lo mismo y señalaba que la oposición debería enviar una misión especial a Cuba para "constatar el estado de salud real" de Chávez.
"No estoy pidiendo permiso para ir a La Habana, creo que tenemos derecho a ir hasta allá y ver qué es lo que pasa. Debemos ir y punto. Ya basta de misterios, Venezuela no es una colonia de Cuba", exclamó Ledezma. El dirigente caraqueño dijo que la delegación debería estar integrada por parlamentarios, los gobernadores opositores de Miranda y Lara (Henrique Capriles y Henri Falcón, respectivamente) y un grupo de médicos de "probada solvencia profesional y moral", que obviamente deberían ser de las filas de oposición.
"Todos tendrán la tarea de viajar cuanto antes" a La Habana, agregó, pero su discurso recibió el más profundo silencio como respuesta.



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