El Observatorio de Administración de Recursos Humanos que funciona en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, determinó en el mes de septiembre que en promedio en Chubut una familia tipo –compuesta por dos adultos y dos adolescentes- requiere de 2435,32 pesos para superar la línea de indigencia, es decir únicamente para gastar en alimentos
Al respecto, El Diario dialogó con Daniel Urie, director del Observatorio en Administración de Recursos Humanos, quien manifestó: “La actividad más importante que iniciamos y hasta hoy seguimos llevando fue estimar el costo de la canasta familiar en la provincia del Chubut, para ello tomamos como punto de partida la metodología que trabaja el INDEC para el establecimiento de lo que se llama canasta de indigencia y canasta de pobreza e hicimos un desarrollo más y definimos una canasta superior que denominamos canasta de vulnerabilidad”.
Relevamiento de precios
En alusión a los relevamientos de precios que llevan adelante, Urie indicó que decidieron ir más allá de los registros típicos a partir de relevar una “canasta de vulnerabilidad” ya que “el planteo es para qué trabajar sobre la gente que ya es pobre, por eso tratamos de trabajar sobre la gente que está en riesgo y de alguna manera que se puedan establecer políticas públicas para evitar que terminen siendo pobres; para los que ya lo son tendremos que aplicar políticas de remediación, pero el Estado podría aplicar medidas para prever esta situación”.
Los relevamientos se hacen mensualmente en las ciudades de Esquel, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Trelew, básicamente son realizados por alumnos, docentes y miembros del Observatorio, en supermercados y comercios minoristas del área periférica y del área central de la ciudad.
Así también, el director aclaró dos cuestiones en relación a los índices de precio que registran: “no son indicadores de inflación, para que sea tal tiene otros componentes que nosotros no relevamos, sí es un indicador que ayuda a comprender el fenómeno de precios de esa canasta definida” y, por otro lado señaló que “es una canasta que no es real en términos de lo que consume efectivamente una persona o familia, sino que es una canasta que tiene todos los alimentos que una persona necesita para vivir saludablemente, ahora que cada uno consuma eso o no, es otro tema”.
Índices registrados
La variación interanual de los índices de precios de las canastas rondan en un 30 por ciento. Desde el observatorio se relevan tres tipos de canastas y cuatro tipos de unidades familiares –unipersonal, matrimonio sin hijos, tipo y familia extendida que incluye un adulto mayor-. Así, una persona sola para no ser indigente en septiembre necesitó 697,80 pesos, en tanto un matrimonio requirió de 1235,11 pesos, una familia tipo 2435, 32 y una familia extendida 2881,91.
En tanto para no ser pobre, una persona sola en Chubut requiere de un ingreso mensual mínimo de 1535,16, un matrimonio necesita 2717,23 pesos, una familia tipo 5357,71 pesos y una familia extendida precisa de 6340,21.
Por último, según el índice del Observatorio, en septiembre una persona sola necesitó de 2651,64 pesos para no estar en situación de vulnerabilidad, una pareja requirió de 4545,19 pesos, una familia tipo 8085,27 pesos y una familia extendida precisó de 8703,38.
Cabe señalar que de las cuatro localidades relevadas, Trelew es la que presentó los precios más reducidos, le siguió Puerto Madryn, Esquel y la ciudad que registró precios más elevados fue Comodoro Rivadavia (con una variación superior al 10 por ciento con respecto a Trelew).
Investigación
Desde los inicios del observatorio se plantearon investigar respecto de los recursos humanos de las organizaciones públicas y privadas, “pero estamos tratando de trabajar en aquellas temáticas que sean transversales a la comunidad y que no tengan un foco muy específico en organizaciones particulares, de manera de encontrar una contextualización de una situación laboral más general”, indicó Urie.
A partir de la conformación del observatorio comenzaron a participar personas que no son del ámbito de la Facultad de Ciencias Económicas exclusivamente, por ejemplo personas que trabajan en áreas de Recursos Humanos sea de organizaciones privadas como públicas, de Trelew, Esquel, Comodoro Rivadavia y Madryn, también se van sumando alumnos y últimamente se han sumado profesionales que tienen interés en la temática.
Evolución en los registros
Según informó el director, durante el primer año del relevamiento de precios de las distintas canastas realizaron las estimaciones sobre una línea de productos que de acuerdo con su entender podría representar los requerimientos de la gente, por lo cual plantearon que los relevamientos no iban a incluir marcas de segunda sino de primera y tampoco se toman en cuenta las ofertas de ningún tipo, en vías de hacerlo lo más real posible.
En cambio durante el segundo año de medición trabajaron en conjunto con el Observatorio de Marketing de esa misma Facultad y así determinaron con mayor precisión cuáles son esos productos que mayoritariamente consumen las personas en esta región.
En alusión a los resultados de los relevamientos y las repercusiones que han tenido, Urie aseguró que “han tenido impactos importantes, a poco de empezarse a hacer público los datos ha ido repercutiendo sobre las políticas de precios de las cadenas y los negocios, y por lo que nos cuentan están siendo usados estos valores en las negociaciones paritarias porque está siendo tomado como una referencia de lo que efectivamente pasa en la región. Esta es la idea, generar información útil y pública”.
Próximas estimaciones
Actualmente desde el Observatorio están comenzando a delinear algunas nuevas líneas de investigación, una de ellas es un relevamiento de servicios como otro de los aspectos para ir elaborando la canasta familiar.
Además, están trabajando en dos cuestiones más, “uno es un indicador de clima laboral en una localidad, académicamente está estudiado para organizaciones particulares, con esto estamos pretendiendo llevar el concepto de la particularidad de una organización y ver en general el estado de ánimo respecto de las relaciones laborales en qué condiciones están, a partir de tres niveles de relación que es el individuo relacionado con las organizaciones, el individuo relacionado con su trabajo, y la relación del individuo con sus compañeros de trabajo. Esto pretendemos que sea un indicador anual, en noviembre vamos a hacer el primer relevamiento en Trelew, estimamos que vamos a hacer alrededor de 1500 encuestas, la idea es sistematizarlo y si va bien ampliarlo al resto de la provincia”, indicó Urie, en tanto el segundo estudio que prevén realizar pero que aún está en etapa de evaluación, implica relacionar las expectativas laborales como predictoras de las condiciones que después se concretan en la realidad.
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