CHUBUT SIN ELECCIONES COMPLEMENTARIAS “Lo esencial es respetar el pronunciamiento popular del 20 de marzo”

*Dijo Alberto Iribarne, ex ministro de Justicia durante la gestión de Néstor Kirchner.
El ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner, reconocido constitucionalista y docente universitario, al ser consultado por varios medios de la provincia de Chubut sobre el resultado electoral, expresó su opinión, que entre otros aspectos resalta que las denuncias infundadas sobre el comicio han sido una práctica dañina sobre la democracia en la provincia.

Radio del Mar y Crónica fueron algunas de las radios que entrevistaron al reconocido constitucionalista, quien señaló con agudeza que una forma de torcer la expresión electoral del pueblo chubutense es instaurar una suerte de segunda vuelta entre los dos candidatos más votados en desmedro de quienes obtuvieron menos respaldo. En su opinión, en este caso una porción pequeña de la ciudadanía tendría el privilegio de designar al nuevo gobernador dado el estrecho margen con que triunfó el candidato justicialista Martín Buzzi. Aquí se ofrece una síntesis de esas entrevistas y los principales juicios del ex ministro. “Instalar de hecho, por no decir de facto, una segunda vuelta electoral donde unas pocas personas tengan la potestad de decidir quien es el futuro gobernador de Chubut es un grave riesgo para la democracia, cuando ya doscientos cincuenta mil ciudadanos han expresado la voluntad popular y le han dado el triunfo al candidato del Partido Justicialista, ciertamente por escaso número de votos, el doctor Martín Buzzi. Quiero decir que la soberanía de pueblo ya ha ejercido su derecho a elegir, el 20 de marzo, y el hecho de que haya una diferencia pequeña de votos no cambia el resultado porque legalmente se eligen las nuevas autoridades por simple pluralidad de sufragios”, explicó en diversos reportajes Alberto Iribarne, ex ministro de Justicia durante la gestión de Néstor Kirchner.

El jurista agregó que “por algo la ley establece que las elecciones deben hacerse en un día y un horario determinado, y se prohíben las encuestas en boca de urna aún más allá del cierre del comicio justamente para no influir en el resultado. Las elecciones se ganan y se pierden por un voto y reconocerlo es una buena práctica, que fortalece a la democracia y al propio mecanismo para designar autoridades electivas. Quien gana debe gobernar y quien pierde debe asumir una oposición crítica que no debe tampoco ser destructiva u obstruccionista”. “Si, en cambio, cuando se pierde se denuncia fraude, algo que en Chubut se ha probado que no existió e incluso quienes lo invocaron no lo formalizaron en la Justicia, se está incurriendo en una mala práctica democrática y se están debilitando las instituciones porque se introduce una duda sobre un procedimiento electivo que fue normal”, completó Iribarne.

“El FPV pretende desconocer el resultado electoral”

“Sintéticamente mi opinión es que hubo una elección general en que resultó gobernador electo Martín Buzzi por un margen ajustado, por 400 y algo de votos, y allí debería haber terminado la elección, proclamándose a quien triunfó”, sostuvo concluyentemente el especialista consultado. “Después de un comicio que se desarrolló con normalidad, sin impugnaciones, sin conflictos, sin incidentes, en el que actuaron fiscales de todas las fuerzas políticas comprometidas en la elección, cuando aparece este resultado, con un exiguo margen para el ganador, empiezan las denuncias de fraude que luego no se materializan en concreto, pero se enturbia con ello el proceso de recuento. Esto era lo que estábamos escuchando esa noche del 20 de marzo desde Bs. As. y desde luego genera preocupación por las instituciones, porque se ha creado un estado de zozobra e incertidumbre que no es bueno para la convivencia bajo la ley y el mutuo respeto que debe existir entre las fuerzas en pugna”, abundó Iribarne. “No preguntamos ¿qué es lo que sucedió? Y vemos que ocurrió lo que sucede en todas las elecciones y en todas partes en el país, dado que las autoridades de mesa no son profesionales, no son técnicos en la materia, son ciudadanos que ejercen esta función, a veces una sola vez en la vida, a veces una vez cada tanto, y por lo tanto no son especialistas e incurren de buena fe en irregularidades técnicas que de ninguna manera pueden considerarse fraudes y que en el caso de Chubut fueron refrendadas por los fiscales del Frente para la Victoria, agrupación que luego impugna determinadas mesas. El código electoral requiere una serie de condiciones para hacer las actas de escrutinio, para fiscalizar el comicio, y muchas veces hay errores materiales, errores humanos, que es lo que ha pasado en esta elección, errores que como el margen ha sido chico se los ha magnificado”, sostuvo el analista. Iribarne fue entonces concluyente: “lo que a mi juicio pretende el Frente para la Victoria, que resultó perdedor, es desconocer el resultado electoral y abrir una instancia distinta porque piensan que de ese modo se benefician, cuando en realidad se incurre en una mala práctica democrática que debilita el sistema. El que pierde debe asumir su derrota y transformarse en un opositor leal, porque de ese modo contribuye a que las instituciones funcionen. Por esto sostengo que el Frente para la Victoria debiera reconocer que fue derrotado y retirar sus impugnaciones en la Justicia, para evitar un mayor deterioro y zozobra institucional”.

El jurista consultado explicó el mecanismo de recuento que se utiliza en todo el país: “nunca se cuenta voto por voto en el escrutinio definitivo, nunca se abren todas las urnas sino simplemente las que están impugnadas. Y en éstas, primero se ven las actas de escrutinio, si hay diferencias recién ahí se abren las urnas que es lo que ha venido sucediendo con la fiscalización del Tribunal Electoral”.

Una segunda vuelta “de facto”

Iribarne explicó los riesgos institucionales que en su opinión existen: “no se puede instalar de facto una especie de segunda vuelta, una segunda vuelta no prevista por la ley, y en la que no participarían todos los ciudadanos de Chubut, sino solamente aquellos ciudadanos que votaron en las mesas que fueron primero impugnadas, en las que después se declaró la nulidad y que eventualmente, pudiera llamarse a esta elección complementaria que se transformaría, de hecho en una segunda vuelta, y yo creo que esto es incorrecto primero porque la ley no exige que esto se haga así y segundo porque no se estaría respetando entonces el principio democrático básico de la simultaneidad y libertad en la emisión del voto”. Iribarne aconsejó apegarse estrechamente a la ley señalando que “el único supuesto en que la ley exige que haya realmente una nueva elección es cuando mas de la mitad de la totalidad de las mesas en este caso de la provincia, estuvieran anuladas, entonces ahí se convoca a una nueva elección. La anulación de algunas mesas no necesariamente significa que se tenga que llamar a una elección complementaria, y reitero sería injusto para el conjunto de los chubutenses, que se expresaron en la elección general, los aproximadamente 250.000 ciudadanos de Chubut, que votaron, decidieron, y eligieron un gobernador por un margen de 400 votos, y esto es lo que debe ser respetado”. “Acá hay dos derechos en pugna”, continuó analizando el jurista, “el derecho de ese ciudadano cuyo voto no se tiene en cuenta de la mesa anulada, y el derecho de los 250.000 ciudadanos de Chubut que ya expresaron su voluntad en el comicio general. Hay dos derechos en pugna, no es que desconozca este derecho que legítimamente podrían reclamar pero es diferente si se tiene en cuenta la inmensa mayoría de electores que han votado con normalidad”. “Les doy un ejemplo en el caso concreto de Chubut sobre cómo puede distorsionarse la voluntad popular en caso de que se llame a elecciones complementarias: el ciudadano que votó en una de esas mesas por quien salió tercero en la elección, el candidato radical, conociendo los resultados de los comicios en toda la provincia, se vería condicionado a elegir solamente entre dos candidatos que fueron los mejor posicionados para no perder su capacidad electiva. Por eso digo que sería una segunda vuelta de facto, no prevista por la ley, en que se cambian las condiciones que la legislación establece para que el pueblo se exprese libremente”, señaló. “Y lo que puede suceder, mas allá de que Martín Buzzi pueda ganar en estas elecciones complementarias, si eventualmente se convocaran, de todos modos, aun cuando pudiera pasar esto, se estaría burlando lo que efectivamente eligió el pueblo de Chubut el día de la elección general, es decir tampoco sería bueno para quien ya es ganador ahora. Por esto creo que lo mejor es atenerse a lo que dice la ley, que las elecciones se ganan o se pierden por un voto, y esto debe hacer reflexionar a los dirigentes del Frente para la Victoria, quienes harían un aporte a la consolidación del sistema democrático que hasta ahora pusieron en cuestión si aceptaran que perdieron y retiraran sus impugnaciones, algo que en el calor de la puja parece imposible pero que si se ponen a pensar es lo mejor para el sistema y entonces también lo es para ellos, que no van ganar mucho desconociendo el resultado electoral”, concluyó Iribarne.

Comentá la nota