No irá ni al acto de Coqui ni al de Mongeló y mucho menos al de Gustavo. Tampoco sabe si a esa fecha tendrá la banda de gobernador puesta. Antes deberá ir mañana a escuchar a Cristina. Las opciones que se le presentan.
Juan Carlos Bacileff Ivanoff el próximo 17 de octubre no estará en Campo Largo, acto al que reconoció no fue invitado. No estará en Resistencia junto a José Mongeló, por obvias razones. Gustavo Martínez no lo quiere en su acto, y su hijo que podría hacerle uno a medida en Castelli optó por dejar pasar el Día de la Lealtad, que con Chiyo presente sería poco más que una provocación. Domingo Peppo prefiere no meterse en camisa de once varas, mientras hace equilibrio entre Coqui y Bacileff.
Lo cierto es que tampoco sabe, si a esa fecha, tendrá la banda de gobernador puesta. Todo indica que no, aunque confirmación oficial no hay.
Algo podría comenzar a saberse a partir del momento en que Bacileff Ivanoff llegue, con el caballo cansado, y la cabeza gacha a la Casa Rosada mañana.
Ahí lo espera Cristina Kirchner a quien Chiyo dejó plantada en dos oportunidades luego de decir que ni a pedido del Papa cambiaría la fecha de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Las cosas han cambiado en estos días. El propio discurso de las últimas horas de Chiyo dista de ser el mismo de pocas horas atrás cuando reveló que el avión de la provincia cuesta U$S1 millón mantenerlo y que era usado por Coqui para visitar a su pareja en Buenos Aires cada fin de semana.
Ahora Bacileff habla de la unidad de la fórmula y del propio peronismo, y reivindica la capacidad de Jorge Capitanich. A los íntimos ha reconocido que el decreto está caído, sólo resta ver la forma y el tiempo en que se anuncia la decisión. De hecho ha reculado en una determinación que sorprendió a propios y extraños, sin que nadie termine de entender qué es lo que quiso hacer.
Los analistas consideran varias alternativas después del tirón de orejas que recibirá Chiyo de parte de Cristina. De hecho señalan que Bacileff tomará la sopa, haciendo puchero, más allá de que por el horario será la hora del té. Es que si en algo se caracteriza Cristina es el ejercicio pleno de la autoridad presidencial, que habitualmente no deja margen.
1) Que le pida la renuncia, con la posibilidad de ofrecerle algún destino diplomático.
2) Que le pida que -sin más vueltas- deje sin efecto el llamado decreto de la discordia y se cuadre a las decisiones políticas del poder central respetando la jefatura política y territorial de Coqui.
En el primer supuesto, que algunos consideran el más probable, la Gobernación quedaría en manos del presidente de la Cámara de Diputados hasta que Coqui reasuma el poder. En este caso habría dos posibilidades:
a) Que la Cámara proceda a la elección de un nuevo presidente.
b) Que Chiyito asuma, firme la derogación del decreto, e integre un Gabinete en línea con la impronta que el jefe de Gabinete baje.
En todos los casos, y tal como lo anticipó LA VOZ DEL CHACO, con Chiyo a la cabeza o con la cabeza de Chiyo las PASO se van a julio.
Una última alternativa, para este objetivo, sería una medida cautelar mediante la cual un juez ordene a la Junta Electoral que se abstenga de proseguir el cumplimiento del cronograma hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo.
Perdido como perro en cancha de bochas
EL DESTINO QUE LE ESPERA. Chiyo se metió en camisa de once varas y hasta ahora no encuentra la forma de salir. Su imagen quedó muy deteriorada dentro y fuera del PJ, mientras en la provincia se espera una semana movida con sucesivos paros de distintos sectores.






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