Aunque se lo acusa de provocarle lesiones graves a otra persona que fue baleada en la cadera, el juez Daniel Ralli le concedió la libertad a "Chiquito" Aguirre, el dueño del ex cabaret "Jarana", porque aún la Policía no encontró el arma con la que supuestamente habría efectuado el disparo.Aguirre se presentó ayer por la tarde en la Seccional Segunda acompañado de su abogado.
El acusado fue puesto a disposición del titular del Juzgado de Instrucción y Correccional 6 de Santa Rosa, que por el momento dispuso que no esté detenido aunque tampoco lo desvinculó de la causa. Hasta ayer solamente algunos testigos habían asegurado que él era el autor de los disparos, ya que el agredido permanece sedado e internado en el hospital Lucio Molas y aún no pudo declarar.
Los hechos que se investigan ocurrieron durante las primeras horas del sábado, en el local nocturno ubicado en Eva Perón y Callaqueo. Allí se originó una pelea entre tres hombres que participaban de una despedida de soltero y otro grupo más grande donde había dos hermanos de apellido Feraude. Según la versión policial, Aguirre salió a la calle y para disuadir la pelea comenzó a disparar, hiriendo en la cadera a uno de los hermanos. Los amigos de éste volvieron dos veces más al lugar a buscar venganza, y en la última apuñalaron a un "patovica". Por eso fue detenido el otro Feraude, que antes había sido "rozado" por uno de los disparos que sí alcanzaron a su hermano. Hoy sería indagado por el magistrado interviniente.
El empleado de seguridad fue intervenido quirúrgicamente ya que el puntazo le alcanzó un pulmón, permanece internado en observación en el Molas y tampoco declaró aún. Los dos lesionados están fuera de peligro, pero el herido de bala es el más complicado ya que el proyectil le afectó un hueso y corría riesgo su extremidad inferior, según advirtieron voceros policiales.
Hurto.
La Seccional Primera de Santa Rosa investiga el robo de un auto, hecho ocurrido durante la madrugada de ayer. Se trata de un Fiat Duna Weekend de color gris, que estaba estacionado en la calle Palladino al 900. Su dueño notó el faltante en horas de la mañana y realizó la denuncia ante la Policía, que hasta la noche no tenía novedades. Según dijo el propietario ante los uniformados, el vehículo estaba con las trabas puestas. Interviene en la causa el Juzgado de Instrucción y Correccional 7, a cargo de Florencia Maza.
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