El Estado deriva a los menores y adolescentes en riesgo a entidades como el Hogar Buen Pastor, y luego se desentiende de su manutención.
Una vez más peligra la continuidad del Hogar Buen Pastor, entidad centenaria de esta ciudad, ante el no envío de fondos de parte del Estado Provincial desde el mes de noviembre de 2012.
Cabe destacar que actualmente el hogar alberga a bebés, niñas y adolescentes, y que sobrevive gracias a la caridad de vecinos y entidades comerciales que de manera anónima los ayudan día a día.
"Consideramos que ni el Gobernador puede solo ni las Organizaciones no Gubernamentales podemos solas, es por eso que hicimos un convenio para hacerlo juntos y no comprendemos cuando Daniel Scioli, descuida sus obligaciones al no enviar los fondos correspondientes", manifestó a este diario Marina Sallies directora del Hogar Buen Pastor.
Explicó que "ya de nada alcanza la feria americana, ni la campaña de socios, ni organizaciones de eventos, ni hablar de los servicios, proveedores, sueldos, A.F.I.P... es demasiado al mismo tiempo".
A ciento veinte días del no envío de fondos, le recordó al gobernador Daniel Scioli que "las niñas y jóvenes que viven en el hogar se alimentan a diario y realizan actividades como cualquier chico".
Sallies destacó para finalizar que "creemos y consideramos que ellas merecen un mundo con igualdad de oportunidades donde los derechos sean iguales para todos. Con los chicos no".
Situación que lleva años sin resolverse
Este hogar depende del financiamiento de la provincia de Buenos Aires que envía becas por cada adolescente internada. Paradójicamente, el Estado no aporta los fondos para su sosteniendo hace cuatro meses, y es el que deriva los chicos y adolescentes en riesgo a este tipo de instituciones que se terminan solventando por la solidaridad de la gente.
Supuestamente con los fondos, de por sí insuficientes, que debería enviar la provincia se solventa la manutención de las chicas, el mantenimiento del edificio y los sueldos del personal que conforman el equipo de trabajo.
A esto se suman los recursos que se logran a partir de diversas actividades que organiza la comisión para beneficio del hogar.
Hay que señalar que los problemas financieros que tienen el Hogar Convivencial y Maternal del Buen Pastor se remontan hacia septiembre de 2008 cuando una deuda que tenían en ese entonces con la AFIP en concepto de aportes y contribuciones de los empleados puso en jaque el funcionamiento de la entidad. Si bien siguió adelante, nunca pudo remontar de esa situación financiera.
Un año después la comunidad de la institución volvió a llamar a la reflexión a las autoridades provinciales, ya que continuaban luchando por la continuidad del hogar a raíz de que por un lado la AFIP les seguía reclamando la deuda, y por el otro desde la provincia ya no llegaban las becas en tiempo y forma como corresponde.
Se trata de una realidad que la padecen todas las instituciones que albergan menores y adolescentes en el territorio provincial.
Luego, en 2010, el tema volvió a estar sobre el tapete cuando en el seno del Concejo Deliberante se presentó un proyecto proponiendo que el Estado solvente los sueldos del personal del Hogar Sagrado Corazón y del Buen Pastor. En la oportunidad se puso el acento en el debate de cómo financiar las instituciones que contienen a los chicos en situación de vulnerabilidad y que son manejados por organización civiles.
Este debate volvió a ser tema de debate en el recinto posteriormente, pero fue inviable en el sentido que no se logró nada en este sentido, y los hogares siguen teniendo los mismos problemas financieros.
Tanto en 2011 como 2012 fue recurrente el retraso en el envío de los fondos. Voceros de los dos hogares que funcionan en Azul insistieron en sus problemas financieros, los cuales ponían en riesgo la atención de los chicos, pero gracias a los aportes de la comunidad era posible seguir.
Ahora, al menos en el caso del Hogar Buen Pastor, ya no les alcanza con lo que pueden recaudar a partir de actividades solidarias, le cabe al Gobierno Provincial hacerse cargo de esta situación, ya que no debería tener ninguna otra prioridad superior que el respeto al derecho a una niñez digna.

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