El chascomunense, con el aval de su partido, avanza en una convocatoria para reflotar un acuerdo que parece cerrar las puertas a Mauricio Macri y a Eduardo Duhalde, y a entornarla para Francisco De Narváez y Felipe Solá. Como contrapartida, la senadora Duhalde salió con los tapones de punta y calificó a las negociaciones como una “vergüenza”
No obstante, la victoria “dio derechos” a Ricardo Alfonsín, el gran ganador del entuerto, que, ni lento ni perezoso, convocó, por lo bajo, a distintos sectores a que traccionen para su propia candidatura, esta vez como “colectoras”.
En su llamamiento que abrió la puerta, Ricardo Alfonsín pidió “trabajar sin sectarismos ni dogmatismos” a la hora de conformar el frente electoral. Eso sí, supeditó la participación de distintos sectores con los que haya “coincidencias programáticas”.
Quien recogió el guante fue Hilda Duhalde, en representación de su esposo, que luce a estas horas como el gran perdedor de la contienda. Una interna terminada en bochorno, la posibilidad cierta de quedar excluído de la propuesta del alfonsinismo hacen un cuadro muy complicado para remar de aquí a octubre.
La senadora Duhalde se lamentó por tener que ver “que las ideas, las convicciones, se han dejado de lado en la política, y que cualquiera puede hacer unión con cualquiera”. No dejó sus dichos allí: le puso nombre y apellido a los destinatarios de su reflexión.
Duhalde apuntó a de Narváez y a Solá, a quienes les atribuyó conversaciones “con el radicalismo, que es un partido que yo respeto mucho”, tal como se sostiene desde diversos medios. “Chiche” desaprobó la elección, al señalar que “dos peronistas puedan ir como colectora, es un disparate, porque no están privilegiando las convicciones, sino que están viendo si llegan a un lugar”.





Comentá la nota