Durante la última campaña electoral el kirchnerismo pampeano confeccionó cuatro gigantografías y decenas de calcomanías con las imágenes de Santiago Ferrigno y Maribel Gómez, candidatos a senador en primero y segundo lugar, respectivamente.
Esos trabajos de impresión apuntaron claramente a promover las figuras de Ferrigno y Gómez, ya que solamente aparecen ellos dos. No hay ningún otro dirigente o candidato. Ellos aseguran que no tienen nada que ver, sin embargo, ni ese acreedor ni otros varios pudieron cobrar sus trabajos.
Ferrigno, que fue designado por el gobierno nacional al frente de la delegación local del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), buscó mofarse de este diario -que publicó la información de los cheques "rebotados"- invocando al prestigioso periodista desaparecido Rodolfo Walsh y hasta llegó a afirmar que los dineros de esos documentos no fueron "gastos oficiales de la campaña electoral del Frente Amplio", la coalición que agrupó al FPV, el Partido del Frente, el Partido Humanista y el Partido Intransigente.
Si las cuatro gigantografías y las calcomanías no fueron pedidas para la campaña, ¿para qué fueron realizadas? El texto es muy claro y habla de "Lista 502" y "senadores". Difícilmente ese argumento de Ferrigno sea creíble. Por más que el funcionario nacional haga elucubraciones sobre de qué cuenta salieron los cheques y de que no se los rechazaron al kirchnerismo, y de que Gómez expresa que el FPV-La Pampa "hace dos años que no recibe fondos de ningún tipo y vive por la convicción de sus integrantes". Lo cierto es que los documentos -firmado por la presidenta Gómez y el tesorero Sergio Quintana- fueron rechazados por falta de fondos y que alguien es responsable de esas "operaciones" o "maniobras".
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