Cáffaro llegará a octubre sin competir con nadie en las primarias

Cáffaro llegará a octubre sin competir con nadie en las primarias
Según surge de la reglamentación de la Ley de Reforma Política en la Provincia de Buenos Aires, los partidos vecinalistas podrán “adherir” a las candidaturas de Daniel Scioli y Cristina Fernandez en las elecciones generales de octubre, sin pasar por las primarias abiertas del Frente para la Victoria. La movida beneficia a Cáffaro, quien no está dispuesto a competir con ningun candidato peronista ni socialista a nivel local para concretar el sueño de su reelección hasta el 2015. Pero también lo perjudica. Un breve análisis del escenario político que se abre para el caffarismo.
En las últimas horas, el Jefe de Gabinete de Scioli, Alberto Perez, fue claro al explicitar la reglamentación de la ley 14.086 mediante el decreto 332: "Los vecinalistas que nos quieran acompañar van a poder hacerlo", dijo en referencia a los “acuerdos de adhesión” que permite el articulo 24 del mencionado decreto cuyo texto es el siguiente:

“Para las elecciones generales, las agrupaciones políticas podrán realizar acuerdos de adhesión de boletas de diferentes categorías con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias. Tales acuerdos deberán presentarse en el mismo plazo establecido para conformar alianzas.”

En Zárate, Scioli le abre la colectora a Cáffaro

Ahora bien, para que una lista vecinalista pueda adherir a la candidatura a gobernador y a presidente del FpV o de cualquier otro partido, debe manifestar esa voluntad de adhesión 60 días antes de la primaria del 14 de agosto.

Esto implica que el 14 de junio, por ejemplo, la agrupación vecinalista “Nuevo Zárate” deberá manifestar formalmente su voluntad de adhesión a Scioli y a Cristina, luego hacer su primaria abierta el 14 de agosto sin competir con nadie – a menos que quieran hacer un simulacro de competencia entre Cáffaro y Morino, aunque el Intendente no se arriesgaría ni a eso-, para luego sí llegar al 23 de octubre con su boleta de "Nuevo Zárate" pegada a las listas de candidatos del Frente para la Victoria.

El problema de la representatividad

Sin dudas, este escenario era el que estaba esperando Cáffaro para anunciar su deseo de ser reelecto, algo que seguramente hará en las próximas semanas.

La sombra que lo atemorizaba era que para colgarse de Scioli y de Cristina lo obliguen a participar de una primaria que él no maneje, ya sea en el FpV o en el Nuevo Encuentro de Sabatella, donde hasta podía haber tenido que enfrentarse a Sergio Berni.

Ahora, tiene el camino libre para llegar a octubre colgado del kirchnerismo.

El único punto negativo de todo esto para Cáffaro será, justamente, su primaria de agosto.

Recordemos que en la última eleccion interna local del socialismo, el caffarismo que aun no había sido expulsado del centenario partido se negó a participar, y su lista perdió 209 a 3.

Estamos hablando de una eleccion con un padron de sólo 1.000 afiliados, donde votaron 302 personas.

Si el caffarismo no se animó a pelar la interna con un padron de 1.000 afiliados, en las primarias abiertas del 14 de agosto, el padron con el que se votará será de alrededor de 70.000 personas, razón suficiente para que Cáffaro no se quiera exponer a competir con nadie con semejante padron.

El único requisito que deberá cumplir la primaria de Nuevo Zárate será llevar a votar a unas 1.000 personas, - el 1,5% del padron según la ley-, algo muy sencillo para quien maneja una caja municipal de 140 millones de pesos.

Con sólo llevar a votar a los funcionarios y empleados que ingresaron gracias a su dedo desde el 2007, junto a sus grupos familiares, ya tiene más de 1000 votos asegurados.

El problema será, justamente, lo que pase con las otras primarias

El 14 de agosto funcionará como una general anticipada, ya que todos estamos obligados a elegir en qué primaria queremos incidir, y votar allí.

Si la primaria de la que surge la candidatura a la reelección de Cáffaro convoca a 2.000 personas, pero la primaria del FpV de la que surja un candidato peronista convoca a 25.000 personas, la representatividad de uno u otro candidato en octubre será muy diferente.

Lo mismo puede suceder con la primaria del radicalismo unido al socialismo: si allí compiten un radical y un socialista, por poner un ejemplo, es probable que esa primaria convoque a varios miles de zarateños que elijan participar de esa eleccion de candidatos, y no de la justicialista, ni de la caffarista, la menos atractiva de todas porque allí no habrá eleccion, sino mera proclamación.

En resumen, la reglamentación de la ley fue una buena noticia para Cáffaro, ya que nada le impedirá colgar su boleta de “Nuevo Zárate” de las de Scioli y de Cristina.

Pero a su vez contiene dos noticias no tan buenas para él, un viejo zorro de las estratagemas en el cuarto oscuro: ya no podrá jugar con boletas “espejo”, como lo hizo en el 2007 y en el 2009, ni tendrá para mostrar en octubre, como sí lo harán otros, una primaria abierta masiva con miles de ciudadanos que lo hayan elegido a él, sino básicamente mostrará que lo eligieron para seguir como Intendente sus empleados políticos, sus amigos proveedores, y sus grupos familiares.

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