El proyecto ingresará el jueves al Concejo Deliberante. La autora es la edil Alicia Iribarren. Un fiscal de la Nación había advertido que la normativa local es un obstáculo en la lucha contra la trata de personas.
La autora de la iniciativa es la concejal frepamista Alicia Iribarren (Partido del Frente), quien cuenta con el respaldo de sus compañeros de bancada: los radicales Leandro Altolaguirre, Gastón Massari Copes, Sara Alonso y Cristina Requejo, el socialista Guillermo Di Liscia (presidente del cuerpo) y Marcos Cuelle. Es más, si bien el PJ no figura acompañando la presentación, en el oficialismo descartaban ayer que votarían afirmativamente en el recinto.
Fachadas.
La concejala busca con su propuesta impedir el funcionamiento de los locales nocturnos que ofician como fachada para la apertura de prostíbulos, es decir, lugares donde más que a la venta de whisky o tragos, sus propietarios se dedican a la explotación sexual de mujeres. "Casi todos los municipios de La Pampa y en general del país están en una postura reglamentarista de la prostitución ajena, lo que da lugar en estos escenarios bastante ocultos al delito de proxenetismo, rufianería y, en el peor de los casos, trata de personas", dijo la concejala a Radio Noticias.
Tal como lo advirtió el lunes el fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas, Marcelo Colombo, el corpus normativo de esta capital -y los municipios pampeanos y del país en general- choca con las leyes que desde los años '30 prohíben expresamente el funcionamiento de prostíbulos, denominados entonces como casas de tolerancia.
Libretas.
El proyecto de Iribarren -al que LA ARENA tuvo acceso- podría sufrir modificaciones durante su tratamiento en comisión, pues dentro del oficialismo hay quienes se oponen a la utilización del término "prohibir" y proponen que el primer artículo disponga la modificación de la ordenanza 3218/04 (Código de Espectáculos Públicos) para suprimir de su apartado destinado a los locales de diversión nocturna toda referencia a las habilitaciones de cabarets, whiskerías, night club y clubes nocturnos.
Además, la iniciativa, tal como está redactada ahora, no dice nada respecto de la confección de las libretas sanitarias de las "alternadoras", el eufemismo que se utiliza para referirse a las víctimas de la explotación sexual por parte de los dueños de los prostíbulos. En tales libretas se les exigía hasta hace algunos días un análisis ginecológico, algo que no corresponde si a lo que se dedican es al expendio de bebidas.
El Concejo ya había resuelto en una de las primeras sesiones del año la suspensión de la extensión de ese tipo de libretas, hasta tanto se modificara la ordenanza que reglamenta tal práctica. Algunos ediles son de la idea que con la supresión de los cabaret y whiskerías como locales pasibles de recibir habilitaciones comerciales, ya no será necesario actuar específicamente sobre las libretas sanitarias.


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