La Casa Blanca lanzará este miércoles algunas medidas de estímulo para la economía. Incentivará la inversión en investigación para tratar de crear más empleo.
Obama asistirá hoy a un mitin sobre empleo en Milwaukee, cuando en Estados Unidos se celebrará el Día del Trabajador. Pero la fecha clave será el próximo miércoles, día en que se espera que revele parte de sus propuestas para impulsar la expansión durante un discurso que impartirá en el campus del Community College de Cuyahoga, en Cleveland.
Según adelantó un funcionario de la Casa Blanca que pidió el anonimato, Obama anunciará ese día el envío de un proyecto de ley al Congreso que prevé aumentar y extender permanentemente beneficios fiscales a las empresas que inviertan en investigación y desarrollo (I+D) en suelo estadounidense y por tanto fomenten el empleo. La medida tendría un costo de u$s 100.000 millones.
Esta será la primera de una serie de medidas económicas que la Casa Blanca está diseñando para impulsar la reactivación, entre las que se destacan la extensión de los recortes de impuestos para la clase media (impuestos por la administración de George W. Bush), inversiones en energía renovable o en más infraestructura, o reducciones impositivas a los negocios a fin de alentar la contratación.
El rally de anuncios de Obama es a contrarreloj. El mandatario apunta a recuperar el apoyo de algunos votantes impacientes, quienes podrían llevar a la derrota a los demócratas en las elecciones legislativas del 2 de noviembre, en las que se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
Algunos analistas han manifestado su escepticismo respecto a que las medidas sean suficientes para sacar de la anomia a la economía. Pero también la oposición está tratando de sacar partido del actual escenario. Ayer, el senador republicano, John McCain, criticó las políticas económicas de Obama. En declaraciones a la cadena Fox consideró que el Gobierno sólo ha abordado la economía de soslayo y sus políticas que han creado “incertidumbre” en los empresarios y los inversores.
La Casa Blanca ha sido cuidadosa al decir que estas propuestas no son un segundo paquete de estímulo económico, dada la ansiedad de los votantes sobre el déficit presupuestario récord que afronta el país.
“Ningún paquete de estímulo está siendo considerado”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs. Respondió así tras la polémica suscitada por la ex consejera del presidente en asuntos económicos, Christina Romer, que abandonó su cargo la semana pasada indicando que la única manera de aumentar la demanda a corto plazo en el país consistía en “que el Gobierno gaste más y cobre menos en impuestos”.

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