Son las cláusulas de reajuste con que se firmarán los nuevos contratos.
Alquilar en Centenario, a 15 kilómetros de Neuquén capital y a 95 de los yacimientos petroleros más cercanos, es hoy relativamente barato. Los valores están como mínimo un 20 por ciento más abajo que en Añelo o San Patricio del Chañar.
Es que las empresas han decidido que algunos de sus operarios se instalen en un radio cercano a las áreas como Loma Campana o Aguada El Chañar, para evitar los largos viajes por la congestionada Ruta 7. En esos lugares, hoy los precios están por las nubes, entre 10 y 15 mil pesos una vivienda.
En Centenario, la realidad es muy distinta. Por un monoambiente se paga entre 1.400 y 1.800 pesos, dependiendo de la zona. Pero con la gran demanda de casas, la brecha de valores entre los sectores residenciales, como el Casco Viejo y los barrios, es cada vez más chica.
Todos los días circulan más de 1.500 vehículos por la Ruta 7 hasta las zonas de los yacimientos, pero solo pocos trabajadores hacen noche en los tres hoteles que hoy tiene la localidad. La mayoría de la demanda habitacional de la ciudad tiene un perfil de inquilino “no petrolero”, como empleados de la administración pública, docentes o policías.
Una casa de dos o tres habitaciones cuesta como máximo 6 o 7 mil pesos, la mitad de lo que costaría en Añelo. Pero casi no hay viviendas disponibles para vivir. La mayoría están alquiladas a “familias estables” desde hace varios años.
Boom petrolero
“El efecto de Vaca Muerta todavía no llegó. Seguramente el año que viene o a fin de año haya más presiones, aunque el mercado está saturado y cuesta conseguir casas de alquiler”, opinó Nicolás Seminara, dueño de una inmobiliaria local.
El problema es que nadie quiere perder clientes. Sucede que la mayoría de los contratos que se vencen este año, se renovarán con un 50 y 60 por ciento de incremento. Si a esto se le suma una adicional por la demanda petrolera, alguno alquileres serán difíciles de pagar.
“Tenemos demasiados problemas con la inflación. Yo no puedo poner precios que el cliente no me pueda pagar en ocho meses, pero tampoco puedo cobrar precios de hace dos años”, señaló el operador inmobiliario.
Comentá la nota