El 3 de febrero del 2011 fueron asesinados dos jóvenes de este barrio de José L. Suárez, y un tercero fue gravemente herido. El 20 de marzo comienza el juicio oral, en el que hay dos policías imputados. Dirigentes sociales y políticos pidieron Justicia por Mauricio y Franco. LaNoticiaWeb entrevistó al diputado nacional Leo Grosso, a cargo de la Campaña contra la Violencia Institucional. "Hay grupos económicos que pretenden condicionar la política económica del gobierno a partir de golpes de mercado", señaló.
En aquel episodio, la Policía Bonaerense mató a balazos a dos jóvenes de este barrio, Mauricio Ramos y Franco Almirón; y un tercer menor que debió pelear con su vida. Después de decenas de visitas a los tribunales y movilizaciones sociales para evitar la impunidad del accionar policial, el 20 de febrero comenzará el juicio oral. Por los crímenes de los jóvenes está imputado el efectivo Gustavo Rey Denis, y por las heridas graves causadas a Joaquín Romero, el policía Ezequiel Vega Lomaquis.
Luego de concentrarse en Avenida Márquez y las vías, los centenares de presentes ingresaron al barrio para escuchar la misa del Padre Pepe en Avenida Central y 2 de Abril. En la caravana se encontraban referentes de San Martín como el diputado nacional Leonardo Grosso, el reconocido médico Héctor Lanza, los concejales Julián Ríos (Movimiento Evita), Alejandro Phatouros y Olga Centurión (Honestidad y Trabajo), ex funcionarios como Graciela Elguer y Hugo Colunga, el abogado Alberto Palacio y el dirigente también del Evita, Leonardo Rebolino. Además, asistieron el diputado provincial de Nuevo Encuentro, Marcelo Saín, y el concejal de Vicente López, Joaquín Noya.
¿Cambió algo en el barrio a partir del hecho sucedido en 2011? – consultó LaNoticiaWeb al legislador Leo Grosso.
Algunas cosas cambian y otras no. De hecho seguimos lamentando muertes de pibes en los barrios de San Martín, a veces en manos de la policía y a veces en mano de soldaditos de los transas que también trabajan para la policía. Lo decimos, lo llevamos a la Justicia y nada se ha modificado. Lo que sí cambió a partir de la Masacre de La Carcova, fue la preocupación de la militancia, de la política, del arco nacional y popular, y de alguno de los otros sectores, de que esto es una problemática y no son hechos aislados. Hay una cuestión sistemática de asesinatos selectivos sobre un sector de la población por parte de nuestra fuerza de seguridad.
La comisaría de la zona cambió en varias oportunidades sus autoridades. ¿Cambió el accionar más allá de los nombres?
No, el accionar no cambió. Desde que pasó esto el 3 de febrero del 2011, la comisaría fue intervenida cuatro o cinco veces, y siempre pasa lo mismo. Siempre fue intervenida por la misma problemática. De hecho el año pasado volvimos a denunciar la muerte, las complicidades y el accionar de la policía. Por ahí se calma una semana o un mes, cambian el foco de un lugar a otro, pero el área de influencia sigue funcionando de la misma manera: connivencia con los responsables del crimen organizado, hostigamiento a los pibes pobres de los barrios y complicidad por parte de la Justicia. Esto es una fórmula que sigue funcionando. Por eso llamamos a democratizar la fuerza de seguridad, a una reforma integral de la policía.
Cada dos o tres años va cambiando la supuesta receta que solucionaría la inseguridad. Ahora apareció la Policía Municipal. ¿Solucionaría el accionar violento de la fuerza hacia los pibes de las villas? ¿Cómo ves el proyecto?
Hay que abrir una gran discusión. La Policía Municipal de San Isidro reprimió a militantes que estaban haciendo cine para nenes en una plaza. Esto es también parte de un accionar de la Policía Municipal reprodujo tal cual de la Bonaerense. Hay que abrir un gran debate, incorporar ideas, tener imaginación, copiar experiencias del mundo. Nosotros decimos que hay que despolicializar determinados conflictos sociales, desmonopolizar el control del territorio, democratizar el acceso a la seguridad. Esto tenemos que lograr. Y para eso hay que debatir, nadie tiene la posta, ni la idea mágica que resuelva todos los problemas.
¿Te preocupa la situación institucional que vive hoy la Argentina?
No, la situación institucional no, no debería por qué preocuparme. Sí me preocupa la actitud de determinados sectores políticos y, sobre todo, económicos para con este gobierno. Hemos aprendido que la voluntad popular debe ser respetada, tiene que ver con la máxima suprema de una democracia. Algunos no aprendieron que los que gobiernan son los que vota el pueblo, y no los grupos económicos que están por detrás. Hay grupos económicos que pretenden condicionar la política económica del gobierno a partir de golpes de mercado, especulación, aumentos de precios, que son empujados por la decisión de grandes empresarios. Eso sí me preocupa porque hay empresarios que no tienen conciencia nacional y que tiene animosidad política, que no entiendo que el pueblo decidió una cosa.




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