Cede Irlanda: podría aceptar el rescate

Cede Irlanda: podría aceptar el rescate
Una misión europea y del FMI llega hoy a Dublín para analizar las medidas necesarias; crece la inquietud por un posible contagio

DUBLIN.- En medio de crecientes temores a una expansión de la crisis irlandesa a otros países, como Portugal, el gobierno de Dublín dio ayer las primeras señales de estar dispuesto a recibir ayuda externa y acordó trabajar con una misión conjunta de la Unión Europea (UE) y el FMI en medidas inmediatas para recomponer a su alicaído sector bancario.

Este proceso marca, de hecho, el inicio de los preparativos para poner en marcha un plan de ayuda con fondos comunitarios para los bancos irlandeses, aunque todavía no implica un rescate más amplio como el que fue aprobado para Grecia.

Los rumores de que Irlanda podría estar a punto de recibir ayuda financiera para sus problemas con la banca local y de deuda soberana impulsaron ayer el euro, que cerró en alza después de haber alcanzado su piso en casi dos meses el día anterior.

"Estamos trabajando y colaborando con la gente [de la UE y el FMI]", afirmó el primer ministro irlandés, Brian Cowen. Pero en un nuevo intento por llevar calma a los mercados y a la opinión pública advirtió: "No creo que se deba ver esto como una situación amenazante".

No obstante, el ministro de Finanzas, Brian Lenihan, reconoció por primera vez que Irlanda puede necesitar un paquete de ayuda si "se materializan dificultades adicionales". Este reconocimiento es esencial, ya que debe ser el país el que solicite la ayuda formalmente para que el plan de rescate europeo se pueda poner en marcha.

En este contexto, un equipo de la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) llega hoy a Dublín para examinar qué medidas podrían ser necesarias si el gobierno irlandés decide buscar ayuda.

El comisario europeo para Asuntos Económicos, Olli Rehn, en tanto, dijo que la misión trabajará de manera intensiva con Irlanda "para decidir el mejor modo de proporcionar el apoyo necesario para afrontar los riesgos del mercado, sobre todo en lo que se refiere al sector bancario".

"Esto puede considerarse una intensificación de los preparativos para un programa potencial si lo pide el gobierno irlandés y lo consideran necesario los países miembros de la zona euro", agregó, tras una nueva reunión de los ministros del bloque regional.

Funcionarios irlandeses y de la UE se comprometieron anteayer a estabilizar los bancos involucrados en la crisis financiera del país para restaurar la confianza en la eurozona, pero no consiguieron un acuerdo sobre un rescate.

A la espera de que Dublín se exprese en los próximos días, Gran Bretaña dijo estar dispuesta a contribuir en ese esfuerzo.

Londres está estudiando "diferentes opciones para ayudar a Irlanda", declaró el ministro de Finanzas, George Osborne, sin excluir la posibilidad de conceder préstamos bilaterales. La oferta británica "es natural, porque los bancos británicos están muy expuestos en Irlanda'', estimó por su parte Rehn.

De concretarse el plan de la UE y el FMI, éste sería el segundo rescate que se aprueba para un país del bloque después de que Grecia se benefició, en mayo pasado, de la aprobación de un plan de 140.000 millones de dólares para sanear sus finanzas públicas.

Rescate y condiciones

Sin embargo, Irlanda aún se muestra algo reticente a aceptar un plan de rescate -que podría alcanzar los 130.000 millones de dólares-, principalmente por las condiciones de austeridad que lo acompañan.

El gobierno de Dublín espera evitar un rescate humillante que podría debilitar aún más su poder, especialmente cuando falta una semana para unas elecciones locales que amenazan con reducir la mayoría legislativa oficialista.

Irlanda ha asumido el control de tres bancos y se espera que nacionalice más, en un esfuerzo financiero que ya alcanza los 61.000 millones de dólares y muy probablemente eleve el déficit del país al 32% del PBI. Los problemas irlandeses con la deuda han influido sobre los mercados de acciones y bonos y han preocupado a los inversionistas más allá de Europa.

Aunque Irlanda no ha hecho ninguna solicitud para un rescate inmediato de la UE, muchos economistas creen que un plan de ayuda sigue siendo probable, aún cuando el Estado irlandés cuenta con financiamiento hasta mediados del año próximo. "Hay una sensación de que algún tipo de rescate será inevitable", dijo Alan McQuaid, economista jefe de Bloxham Stockbrokers. "¿Por qué van a Dublín si no van a dar un rescate?", agregó.

La creciente posibilidad de un plan de rescate de Irlanda tuvo un impacto positivo en los mercados, y el euro alcanzó los 1,3530 dólares, contra 1,3488 de la víspera.

La prioridad para los líderes europeos es impedir que las tribulaciones irlandesas se propaguen a otros países vulnerables de la eurozona, y muchos consideran que incluso con un rescate podría no ser suficiente.

Al subrayar la importancia de una decisión sobre Irlanda para el sector bancario de la región, Josef Ackermann, director del Deutsche Bank AG, advirtió ayer que podía haber una situación de "contagio" que debía evitarse a toda costa.

En la mira se encuentra fundamentalmente Portugal, uno de los miembros más pequeños de la eurozona, con el 1,8% de su economía, pero que a juicio de algunos ha hecho menos que Irlanda para controlar la deuda y los déficits. Lo sigue España, con una carga de deuda proporcionalmente menor, pero con una economía tan grande -el 11,7% de la producción de la eurozona- que podría presentar un desafío mucho mayor en el caso de necesitar ayuda.

Agencias AP, AFP, EFE y DPA

EE.UU., CONFIADO EN LA "CAPACIDAD" DE LA UE

* WASHINGTON (AFP).- Estados Unidos expresó ayer su confianza en la capacidad de la UE para administrar la crisis del sector bancario de Irlanda, país cuyas turbulencias alimentan temores de contagio al resto de la eurozona. "Continuamos creyendo, como lo habíamos dicho con Grecia [en el momento de la crisis de principios de año], que Europa tiene la capacidad de ocuparse de la crisis en Irlanda", dijo ayer el vocero del presidente Barack Obama, Robert Gibbs, y anticipó que la situación de Irlanda será "tema de discusión" en la cumbre entre Estados Unidos y la UE, que se celebrará pasado mañana en Lisboa.

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