El Paraná continúa en bajante, pero se espera que pueda volver a subir en las próximas semanas.
El nivel del Paraná continúa en bajante y algunas familias evacuadas de la ciudad comienzan a retornar a sus hogares con cautela, mientras esperan los informes hidrometeorológicos oficiales, algunos de los cuales pronosticaban días atrás la posibilidad de que ocurra un nuevo pico de crecida.Ayer, por vigésimo día consecutivo, el nivel del río volvió a descender y la marca en la costa de la ciudad fue de 6,20 metros, treinta centímetros por debajo del nivel de alerta.Bruno Lovison, subdirector de Defensa Civil de la Provincia, explicó a EL LIBERTADOR que a pesar de la bajante se mantiene el alerta. "Es una situación compleja. Por el momento no está habiendo lluvias importantes en Brasil, en las cuencas superiores, y por ahora los pronósticos no nos dan que vaya a haber una nueva crecida histórica", indicó el funcionario."Este jueves se van a estar cerrando los informes en los países del Mercosur y ahí vamos a tener un panorama mejor para efectuar pronósticos. De cualquier manera, ya sabemos que las condiciones no van a mejorar del todo hasta abril, en lo que respecta a lluvias y tormentas", agregó."De a poco vamos volviendo a la normalidad; de cualquier manera, las casas de los evacuados por el momento están inhabitables, por lo que la asistencia debe continuar", expresó Lovison.Desde el Municipio indicaron que desde diferentes áreas continúan brindando asistencia a las familias, que hasta el viernes pasado eran alrededor de 40."Este fin de semana volvieron algunas a sus casas, pero como todavía estamos esperando información sobre qué es lo que va a pasar con el río, la mayoría elige no volver todavía", informó a este medio Irma Pacayut, secretaria de Coordinación General del Municipio."No vuelven porque en la mayoría de las casas hay que hacer refacciones y la perspectiva es que vuelvan a inundarse", explicó por su parte el secretario de Ambiente, Félix Pacayut.Por ahora, la asistencia se mantiene y las familias reciben a diario provisiones de alimentos, agua envasada, medicamentos, repelente, pañales y otros artículos de primera necesidad.Desde la Dirección de Acciones Directas y Compensatorias del Municipio se encuentran a la espera de que el agua baje por completo y no haya peligro de nuevas crecidas, para analizar los daños sufridos en las diferentes viviendas de los barrios costeros como Itatí, Quinta Ferré, Galván, Santa Marta y evaluar la ayuda para la próxima etapa.
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