Según pudo averiguar La Opinión Austral, el expediente se encuentra hace más de un año en el Juzgado Federal y se espera que sea elevado nuevamente a juicio. La demora se debería a resoluciones de querellas.
La causa está caratulada como “averiguación de accidente Mina YCRT” y la Justicia procesó a 3 directivos y sobreseyó a tres trabajadores sobrevivientes.
Esteban Loncaric, Eduardo Schabner y Fermín Garnica son los tres directivos procesados.
Fuentes judiciales comentaron a este medio que hace aproximadamente un año el Tribunal Oral Federal devolvió la causa a primera instancia ya que faltaría resolver algunas de las querellas realizadas. Se espera que luego de subsanado ese trámite el expediente retorne al Tribunal de avenida Kirchner y San Martín para que se fije fecha de juicio.
Imputados
A Loncaric se le imputa no haber tomado los recaudos necesarios para entrenar al personal y no haber ordenado la inmediata evacuación de los empleados. A Schabner se lo acusa de demorar el ingreso de personal de Bomberos durante dos horas y a Garnica se le imputa haber permitido el ingreso de personas a pie y en vehículos cuando ya se había iniciado el fuego, según reza la causa.
Un fallo del Juzgado Federal con asiento en nuestra ciudad dictó el procesamiento sin prisión efectiva a Fermín Lauro Garnica, por considerarlo prima facie como coautor penalmente responsable del delito de homicidio culposo, previsto y penado en los artículos 306 y 310 del Código Procesal Penal, trabar embargo hasta cubrir la suma de un millón de pesos.
A Eduardo Schabner, por considerarlo prima facie co autor penalmente responsable del delito de homicidio culposo, previsto y penado por el artículo 189 2º párrafo del Código Penal en los términos de los artículos 306 y 310 del Código Procesal Penal, y le trabó un embargo hasta cubrir la suma de dos millones de pesos.
Y finalmente a Esteban Loncaric, por considerarlo prima facie co autor penalmente responsable del delito de homicidio culposo, previsto y penado por el artículo 189 2º pfo del Código Penal en los términos de los artículos 306 y 310 del Código Procesal Penal, trabando un embargo para cubrir la suma de dos millones de pesos.
El caso por el que se investiga la muerte de los 14 trabajadores tenía una denuncia penal incorporada a la causa.
En esa oportunidad se acusó a los responsables de la seguridad de la mina de dejar morir a los 14 obreros en el incendio y derrumbe de hace 8 años.
La grave denuncia presentada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) afirmaba que poco después del accidente se “cortó la ventilación y se tabicó la galería principal para sofocar el incendio, librando a su suerte la vida de los 14 compañeros”.
El informe fue incorporado a la causa que llevaba adelante el entonces juez federal, Gerardo Caamaño, hoy el Juzgado se encuentra subrogado por la doctora Álvarez.
Cada una de las personas con responsabilidades gerenciales, Schabner, Garnica y Loncaric fueron acusados en aquella oportunidad por la muerte de los 14 mineros.
En las conclusiones sobre el accidente, gremialistas sostienen que el primer error de los encargados de la evacuación fue “minimizar” un desperfecto “con características de probable principio de incendio”.
La evacuación, agregan, se produjo “de manera normal sin la premura que requería la situación”.
Mientras el operativo se demoraba, añaden, “el fuego tomó dimensiones de incontrolable con gran emanación de monóxido de carbono”, pese a lo cual algunos trabajadores “se tomaron el tiempo para guardar las herramientas de trabajo en su lugar y otros se ocuparon de recuperarlas”.
Luego relatan que los obreros abordaron un camión cuya capacidad fue “colmada y superada” y que “sin ninguna advertencia de alarma que dispusiera lo contrario el vehículo intentó salir por una de las galerías”.
“El transporte pudo avanzar” hasta que “impactó con los arcos de la unión 11 y 12 de la mina 5” debido a la “escasa visibilidad por el humo”, señalan.
“Con gran dificultad, algunos compañeros se tomaron de la mano y comenzaron a caminar para superar la densa cortina de humo; otros como pudieron llegaron con el último aliento a la unión 9 y salvaron milagrosamente su vida, el resto no pudo salir del letal monóxido”, acota el informe.
El escrito menciona en el final que hubo “una serie de incidentes” y que se ejerció “presión sobre el responsable de la seguridad” por las decisiones adoptadas durante la evacuación.
Y añade que recién seis horas después de iniciado el episodio “se logra imponer el rescate (de los mineros) y se pone a disposición un vehículo adecuado para el terreno”.
La tragedia
“Andá al pabellón, hijo. Hay comida caliente, allá.” Esas fueron las últimas palabras que Daniel Vedia escuchó de su padre, el minero Odilón Vedia, uno de los 14 hombres que murieron en el interior de la mina de carbón. Antes de las 22 del 14 de junio de 2004, se cruzaron en la boca de la mina 5 en el cambio de turno. Minutos después, Odilón quedó atrapado entre el fuego y los gases mortales en la peor tragedia de Río Turbio.
Los Vedia habían llegado desde Salta; ambos trabajaban en la mina y se tenían el uno al otro. Fue otra de las familias rotas por la tragedia. Para muchos, una tragedia anunciada. Por la falta de inversiones en el yacimiento entre 1994 y 2004 -primero, durante una concesión al empresario Sergio Taselli, y los dos últimos, en poder del Gobierno Nacional- existía un estado de gran precariedad, según informes técnicos y las reiteradas denuncias del gremio de la época. Casi 1.000 personas trabajaban allí.
El hoy gobernador Daniel Peralta fue el hombre elegido para sacar el yacimiento adelante, al nombrarlo interventor luego de la tragedia. Un estrecho vínculo lo une con el lugar. “Mientras dure mi mandato, la provincia va a ser corresponsable de lo que pase en el yacimiento”, aseguró Peralta.
La decisión del juez
La agonía fue rápida para los hombres del tercer turno que quedaron atrapados a 1.000 metros de la entrada de la mina. Pero la investigación fue lenta y, según el fallo que había dado a conocer el entonces juez federal de Río Gallegos, Gerardo Caamaño, le faltó información para dar una sentencia completa. En el mismo, sobreseyó a los tres mineros imputados y vinculados a las áreas de seguridad, mientras procesó sin prisión preventiva al ex interventor Esteban Loncaric y al entonces jefe de seguridad Eduardo Schabner, por estrago culposo. Sólo Fermín Guernica, jefe de seguridad de turno, fue procesado por homicidio culposo.
Ni a los familiares de los mineros fallecidos ni a los abogados querellantes les cayó bien el fallo, y comenzaron el pedido de que se cambie la carátula por “doloso”, ya que, como está, se exime de prisión a los responsables.
“Gregorio Tolosa fue sobreseído y él estaba a cargo de la seguridad esa noche. Sigue caminando tranquilamente por la calle del pueblo”, afirmó a La Nación Daniel Vedia.

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