El presidente cubano fue recibido con honores en los Campos Elíseos; esta tarde se reunirá con el presidente François Hollande
PARÍS.- El último registro de un mandatario cubano en las calles parisinas data de 1995 pero no fue bienvenido. Los protagonistas de la imagen son Fidel Castro y la por entonces primera dama Danielle Mitterrand. Sin embargo, la visita no oficial del cubano en esa oportunidad fue considerada vergonzosa.
En medio del embargo a la isla por parte del gobierno de Estados Unidos, casi todo Occidente había roto relaciones con el gobierno de Castro.
Hoy, más de 20 años después y en medio del levantamiento de las sanciones a Cuba, el panorama es completamente distinto. Las calles céntricas de la capital francesa están inundadas de banderas cubanas y nacionales, gesto que da la bienvenida al presidente Raúl Castro, quien además fue recibido con honores militares en París al comenzar una histórica visita de Estado de dos días a Francia. La ministra francesa de Medio Ambiente, Ségoléne Royal, saludó a Castro, de 84 años, en el Arco del triunfo, informó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Castro tiene previsto reunirse esta tarde con el presidente François Hollande en el Palacio del Elíseo. Después de la firma de convenios de cooperación entre los dos países, el mandatario cubano será agasajado con un banquete de Estado.
La visita de Raúl Castro a Francia se inscribe dentro de una paulatina apertura internacional de la isla comunista, puesta en marcha tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.
El encuentro entre ambos mandatarios estará centrado en la "diplomacia económica" y en a voluntad de construir una relación de confianza en este frente, apoyándose en el acuerdo alcanzado el 12 de diciembre pasado entre Cuba y el Club de París para la reestructuración de los 16.000 millones de dólares de deuda sobre los que La Habana había declarado default en 1996.
Un acuerdo por el que Francia propuso convertir la mayor parte de su crédito, 360 millones de euros, en proyectos de desarrollo en territorio cubano con la participación de empresas galas. La reunión entre Hollande y Castro debería permitir, según anticipó el diario Le Monde, preparar una "hoja de ruta" para este plan, a partir de la instalación en La Habana de una antena de la Agencia francesa para el Desarrollo.
Entre los sectores implicados en los futuros proyectos figuran los de infraestructuras, transporte público, y recogida de basura, con el concurso de empresas con el gestor ferroviario francés Sncf, que ya habría lanzado un examen preliminar de los ferrocarriles existentes en la isla, o el grupo petrolífero Total, dispuesto a suministrar alquitrán y asfalto para las carreteras.
Francia se ha convertido en el principal interlocutor de La Habana en Europa y pretende ampliar las relaciones económicas con Cuba. Hollande se convirtió en mayo del año pasado en el primer jefe de Estado francés en visitar Cuba.


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