El Presidente de la Asociación de Taxis de Ushuaia dijo ayer que el Ministro de Gobierno respondió con una pregunta a los reclamos de justicia que le efectuaron los familiares de Miguel Pereyra. Les preguntó si creían que si hubiera habido un control policial en Alem e Yrigoyen no lo hubieran matado igual.
El presidente de la Asociación de Taxis de Ushuaia, Sergio Castellina, dijo ayer que el ministro de Gobierno, Guillermo Aramburu, respondió con una pregunta a los reclamos de justicia que le efectuaron los familiares de Miguel Pereyra, interrogándolos que si ellos creían que si hubiera habido un control policial en Alem e Yrigoyen no lo hubieran matado igual.
Los datos aportados por Castellina se conocieron ayer por la tarde en el programa “Más vale tarde” de Radio Nacional, un día después de que Aramburu recibiera a la esposa, hijos y amigos del artista plástico asesinado la semana pasada, cuyo cuerpo fue encontrado por la policía el jueves último en las proximidades del cartódromo municipal, a poca distancia de donde Gobierno prometiera montar una garita de control, después de que en las cercanías fuera acuchillado el taxista Antonio Toledo el 4 de mayo, quien un día después falleciera en el hospital local producto de las heridas recibidas.
“Lo vuelvo a reiterar, es el responsable de la seguridad y no ha hecho nada. Es un inútil y debe renunciar”, dijo el titular de Asociación, al señalar la falta de cumplimiento del compromiso asumido por gobierno el 14 de junio, a 40 días de la muerte de Toledo, de construir 5 puestos de control policial en lugares estratégicos de la ciudad.
En esa fecha el Gobierno comunicaba a través de gacetilla que “efectivos y patrulleros estarán permanentemente en los ingresos a los barrios Obrero, Dos Banderas, Ecológico, Casas del Sur y en Yrigoyen y Alem”.
“Los efectivos, que están apostados en un patrullero las 24 horas hasta tanto se concrete la instalación de las garitas cuya compra ya está siendo tramitada por el Ejecutivo, tienen a su cargo la identificación preventiva de los pasajeros de taxis que circulen por esos lugares”, se aseguraba oficialmente, sin embargo los controles se mantuvieron durante las primeras 72 horas y posteriormente fueron esporádicos y aleatorios.
Y según aseveró Castellina, durante el periodo de tiempo en que se estima que Pereyra fue ultimado de un disparo con una pistola de 9 milímetros, “no se realizaron controles”.
El 14 de mayo, con una diferencia de 49 minutos, el Gobierno y el Municipio capitalino hacían saber a través de una información enviada por Internet, que iban a instalar garitas –gobierno habló de “comprar” y el Municipio de “construir”–, en los 5 lugares citados. Las cuales 25 días después de ese anuncio, ninguno de ellos han concretado.
En el diálogo radial mantenido ayer, Castellina brindó un dato llamativo, al confiar que Gobierno hizo saber su molestia por la decisión del intendente Federico Sciurano de colaborar con el reclamo de los taxistas. Y que ese día, en la reunión mantenida con el secretario de Gobierno Daniel Ravaglia, éste le dijo que ellos no iban a destinar policías para las garitas del Municipio, que Gobierno las iba a instalar y que antes de eso, Sciurano colaborara con la seguridad de la ciudad, destinando parte de la coparticipación municipal.

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