Castagna instó a los gobernantes a imitar a Santa Ana y promover “santos proyectos”

Castagna instó a los gobernantes a imitar a Santa Ana y promover “santos proyectos”
El prelado fundamentó su mensaje en la fidelidad a Dios, que la santa y su esposo inculcaron a la Virgen María y debe servir para practicar “buenos comportamientos”. Hacia el final de la misa, el párroco Patricio Puigbó transmitió el saludo que envió desde Brasil el arzobispo Andrés Stanovnik y destacó el rol de jóvenes y abuelos.

Ayer la comunidad de Santa Ana de los Guácaras rindió honores a su patrona y a su esposo San Joaquín, ambos padres de la Virgen María, por lo que se rezó especialmente por los jóvenes y abuelos, quienes se dieron cita en gran número en el atrio de la parroquia y en adyacencias a la plaza principal. En la misa central, el arzobispo emérito Domingo Salvador Castagna exhortó a toda la feligresía, principalmente a los gobernantes, a imitar la fidelidad a Dios, así como el matrimonio santo inculcó a la madre de Jesús y marcó la esencia del cristianismo.

El día festivo comenzó en la noche del jueves con una velada frente al templo, donde la cantautora Gicela Mendez Ribeiro interpretó unos chamamés, así como otros conjuntos regionales; luego hacia le medianoche se produjo el tradicional saludo a la imagen de la patrona. Después, desde las 7 con repique de campanas y bombas de estruendo se retomaron las actividades religiosas y cientos de peregrinos, en su mayoría jóvenes, llegaron durante toda la jornada para pedir o agradecer.

Hacia las 15.30 se concretó la celebración eucarística concelebrada por el prelado emérito, el párroco Patricio Puigbó y diáconos permanentes de la Arquidiócesis. Durante su mensaje, Castagna resaltó la imagen de Santa Ana y consideró que también merece su homenaje y veneración su esposo San Joaquín, y aprovechó para profundizar en el modelo de este matrimonio. “Ana y Joaquín enseñaron a María a ser fieles”, señaló, y luego precisó que “el hogar donde María se educó, se fue formando hasta los 15 años, en ese hogar de santos evidentemente le inculcaron santos proyectos, santos pensamientos, santos comportamientos, sobre todo la fidelidad a Dios, fundamentalmente el santo es fiel a Dios”.

En este contexto recordó que “cuando llegó el momento en el que fue puesta a prueba esa fidelidad de María, porque Dios le pidió algo que ella no entendía en un principio, le dijo que sí desde un principio porque era de Dios, porque estaba adiestrada en su hogar santo a decirle siempre sí a El”. Por ello recomendó que “desde niños hay que aprender a ser fieles a Dios, a cumplir los mandamientos, a aceptar a Jesús, que les habla a través del Evangelio y de los significados de la vida” y enfatizó al decir: “Qué importante es ser fieles”.

Fidelidad y compromiso

Por todo ello dijo: “Pidamos esa gracia especialmente para los que tienen la responsabilidad de ser padres de familia, a las madres de familia, a los maestros, a los gobernantes. Cada gobernante también es una especie de padre o madre de familia, y tiene que comportarse como tal. Pero para eso hay que aprender de estos grandes que fueron fieles de manera perfecta, porque se adecuaron plenamente al plan eterno y divino de Dios”, concluyó.

Durante la celebración y en sintonía con las palabras que el Papa Francisco dirigió el jueves a los jóvenes argentinos durante la Jornada Mundial de la Juventud en Rio de Janeiro (Brasil), se rezó por los abuelos “para que sean reconocidos como fuentes de transmisión de la fe a las nuevas generaciones”. Al final de la misa el párroco compartió que el arzobispo Andrés Stanovnik envió su saludo desde Brasil.

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