Caso Marisol: tres semanas sin fiscal

Caso Marisol: tres semanas sin fiscal
A poco más de un mes del asesinato de Marisol Oyhanart, lejos de asomar respuestas brotan a borbotones las dudas. Dudas que, acrecentándose con el tiempo, se convierten en quejas, y deben hacerlo. Quejas porque la Justicia no dio respuestas, porque el asesino está libre.
En una ciudad chica como Saladillo, una desaparición no es cosa de todos los días, como en las grandes urbes con sucesos similares, no porque allí fuesen menos importantes, sino porque aquí, inevitablemente, de algún modo nos afecta. El desaparecido puede ser hermano de, sobrino de, novio de...

Eso pasó el día en que comenzó la búsqueda de Marisol, a quien ligeramente conocíamos, pero podría no haber sido así, y no por ello nos hubiese inquietado menos. En adelante a todos, o casi, nos conmovió y comenzamos a imaginar todos los desenlaces posibles, deseando el menos trágico. Eso no fue lo que ocurrió. Y Desde entonces es un tema recurrente de conversación en cada mesa, entre cada mate. Por esa recurrencia que un suceso tan nefasto tiene en la mente de la comunidad, es que ésta pretende un trabajo incansable, dedicado, a brazo partido de quienes cobran por él.

A pesar de ello y de que, por suerte, en Saladillo no es usual que ocurra este tipo de acontecimientos, que demanden trabajo semejante, la Fiscal que entiende la causa, Patricia Hortel, cursa su tercera semana de descanso retomando su labor la entrante.

Seguramente será un recreo merecido, pero tan horrible hecho, ¿no ameritaba su presencia de tiempo completo? ¿No podía posponerse el viaje? ¿No la desvela, como a tantos, pensar en esos hijos a quienes les arrancaron la madre? ¿Y poder encontrar al responsable para que esa familia pueda empezar a encontrar paz? ¿No?

Ante el viaje impostergable la causa debió esperar, porque tampoco pasó a manos del Fiscal Sarramone, según él lo indicó, y las diligencias continúan a cargo de los subordinados de la Doctora Hortel. "Aunque no ha habido novedades importantes", agregó Sarramone, si la Fiscal no está, ¿las novedades deberían surgir solas? No se trata de poner en duda la capacidad de los trabajadores de la Fiscalía, ni el derecho a vacacionar de la señora Fiscal, sino de valorar la importancia de los hechos y el compromiso con ellos.

Así las cosas la familia ha decidido convocar a una nueva marcha el sábado próximo para continuar con el reclamo de justicia. Resulta de gran importancia que ese recurso de manifestación popular sea legitimado con participación masiva, consciente y pacífica. Es por el momento la única forma de colaborar positivamente, exigiendo trabajo genuino y sincero, aplaudiendo al grito de justicia. Dejando de contar supuestos amantes, que lejos de aportar, colabora con la confusión e intenta convertir a la víctima en culpable o merecedora de su final.

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