A las 13 de hoy, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Azul dará a conocer el veredicto en el juicio oral y público por el crimen de José María Galván. La causa llegó a esa instancia con la calificación de "homicidio en riña o en agresión" que establece una pena de dos a seis años de prisión. Los imputados son Jeremías Pérez, Franco Bariazarra, Alberto Abel López y Matías Rodríguez.
Las audiencias tuvieron lugar los días lunes 7, martes 8 y miércoles 9 de junio, en tanto que los alegatos de las partes se escucharon el miércoles 16. Hoy, los doctores Gustavo Borghi, María Alejandra Raverta y Joaquín Duba darán a conocer el fallo.
Seguramente, la decisión del Tribunal no dejará conformes a los familiares de la víctima ya que, a pesar de los numerosos testimonios que ubicaron a los cuatro imputados -sobre todo a tres de ellos- en las escenas previas de persecución a bordo de motos y en algún tramo, a pie, ninguno logró ver el momento de la agresión en sí.
Hay que tener en cuenta además, que dentro de las diversas declaraciones surgió con mayor énfasis el nombre de "El Chinito", que al momento de la muerte de Galván tenía 16 años y su causa irá por separado a juicio el 18 de agosto. Esta causa fue caratulada como "homicidio simple" y fue instruida dentro del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. La fiscal interviniente es Mariela Viceconte, el juicio será secreto y actuará como Tribunal la Cámara de Apelaciones en lo Penal. En este caso, la condena prevista por el Código es de 8 a 25 años de prisión, aunque en el caso de los menores de edad puede llegar a tener reducciones posteriores en esa pena si el imputado tuvo una conducta impecable desde el momento del delito.
Otro de los que fueron particularmente nombrados era un quinto imputado de la causa del fuero de adultos que, sin embargo, no llegó a la instancia del juicio porque falleció en un accidente de tránsito el 15 de enero pasado. Se trata de Nicolás Gallo, quien además no llegó al juicio por el robo calificado a un chatarrero en el que estaba imputado junto a Jeremías Pérez que fue condenado en abril a la pena de cinco años de prisión. Por esa razón es el único de los imputados por el crimen de Galván que está preso y que fue llevado a las tres audiencias (no asistió el día de los alegatos) por personal del Servicio Penitenciario Bonaerense, desde la Unidad Penal Nº 37 de Barker.
El informe médico arrojó que la muerte de José María Galván fue producto de más de un fuerte impacto en la zona craneana y que se habría sido producido con un bate o algún elemento parecido. Entre los argumentos volcados por Pizzolo se hizo hincapié en que "hubo voluntad participativa de los imputados", que se actuó "en superioridad numérica" y que "no porque haya uno que golpeó, se libera al resto de la responsabilidad". Y consideró como agravantes la "extensión del daño causado", la "peligrosidad y violencia manifiesta al llevar a cabo la agresión", "la nocturnidad y la elección del lugar", "la pluralidad de sujetos" y "la participación de menores de edad".
En cuanto a Rodríguez, su defensor, Samuel Bendersky, indicó que "ningún policía menciona a mi asistido excepto Gastón Díaz, jefe de calle de la Segunda, en referencia casi ocasional. Tampoco se secuestró algún elemento en su domicilio y en ninguno de los reconocimientos que se realizaron había elementos secuestrados en lo de mi pupilo". Y, de hecho, en las audiencias, los testigos no lo ubican en el momento de la persecución, sino únicamente en un kiosco en el que hubo una discusión previa.
Por su parte, Sobrino remarcó que ninguno de sus defendidos fue visto al momento concreto de la agresión y volcó toda la carga sobre la responsabilidad de "El Chinito".
Hoy pasado el mediodía se conocerá el veredicto y cuál será el destino de los cuatro imputados en uno de los casos más resonantes de los últimos tiempos en la ciudad. En parte, por el modo en que murió la víctima y los momentos previos. Pero además, porque José María Galván, conocido como "Taca", tenía apenas 17 años.

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