La directora de la escuela Nº 218 donde asistía una nena a primer grado dijo que la inscribieron por una "orden expresa de la ministra de Educación". Pero negó que no hayan tenido los datos personales de la nena en los registros.
Fuerte defensa del MBS
La situación fue revelada en un informe que la Subdirección de Políticas de Género de la Municipalidad santarroseña cursó al Juzgado de Familia y el Menor.
Laura Escofet -madre de tres niños de cinco, cuatro y un año- fue víctima de violencia de género. La guarda de los hijos quedó en manos de la Dirección de Niñez y Adolescencia. Fue alojada junto a sus hijos en el hogar “Juana Azurduy” en julio de 2012.
El juzgado ante la falta de un abordaje y una contención a la mujer y sus hijos -la magistrada acusó a la Dirección de Niñez y Adolescencia de no cumplir con lo pedido por el tribunal- buscó delegar en un organismo un diagnóstico de la situación y la puesta en marcha de medidas de abordaje.
Debido a la falta de información y a elementos contradictorios que surgieron de lo que brindaban los integrantes de la Casa Juana Azurduy, los técnicos de la Subdirección de Políticas de Género -actuando con mandato de la jueza Manera- fueron a relevar la situación de los menores en las escuelas.
La nena más grande, de cinco años, estaba inscripta en la Escuela Nº 218, en primer grado. El 21 de marzo pasado, dos integrantes de la Subdirección de Políticas de Género se entrevistaron con la directora de la escuela, Lilian Marré. La directora señaló que “la niña ingresó a dicho establecimiento por orden expresa de la ministra de Educación”.
Según ese informe la nena “estaría a cargo de Mario Canoba y su esposa Luchelli, Claudia (sic). Refiere que el matrimonio es el autorizado para ingresar y retirar a la niña como también una vecina llamada Verónica Rocco y un hermano de la señora Luchelli. Este último es quien ingresa y retira a la niña con más frecuencia”.
“También expresa que el hermano de la niña también se encontraría viviendo con dicha familia”, agrega el informe. Y después consigna una de las irregularidades que presenta el caso: “Se le consulta si tiene conocimiento de la madre biológica de los niños, a lo que responde que no la conoce, que estaría alojada en la casa ’Juana Azurduy’, que tendría 26 años y ocho hijos”.
La directora de la escuela Lilian Marre desmintió que no haya tenido los datos personales de la nena. "Eso es mentira. Teniamos los datos personales. ¿Cómo voy a inscribir a una alumna sin tener los datos personales, sin un DNI"?", dijo firmemente la directora.
Explicó que Canoba y su esposa Claudia Luchelli fueron a la escuela pocos días antes del inicio de clases a buscar un lugar. "Ellos me explicaron la situación. Que la madre estaba en la Casa Azurduy. Y que le tenía que dar lugar por expresa orden de la Ministra de Educacion. No lo ví escrito nunca, pero Canoba dijo eso. Y le dimo lugar, a pesar que es una escuela que no tiene vacantes".
Marre dijo que a la madre "nunca la ví. Canoba me dijo que la nena estaba con ellos, en la casa (de los Canoba) hacia ocho o nueve meses. Y después nos enteramos que el otro nene tambvién estaba en la casa de ellos porque lo venía a buscar el hermano de ella (Claudai Luchelli)".
La versión del oficio
En el informe de la subdirección de Políticas de Género, se señalo que fue durente esa visita que se le informó a la directora que los chicos estaban bajo la guarda de la Dirección de Niñez y Adolescencia, circunstancia que la docente desconocía. Le preguntaron si algún profesional comunicó esta situación o se libró oficio de alguna institución, lo cual negó.
Marre -en diálogo con El Diario, dijo que sabía de la situación de la madre,alojada en la Casa Juana Azurduy.
Finalmente los auxiliares judiciales informaron que pidieron a la directora los datos personales de la nena, pero que esta reveló que en el registro no figuraban ni el número de DNI, ni la dirección (domicilio de la nena) ni la fecha de nacimiento. Ahora la directora Lilian Marre desmintió esto ante El Diario.
El viernes 22 de marzo una sicopedagoga y una abogada de la Subdirección de Políticas de Género municipal concurrieron al jardín de infantes de la Escuela Nº 95, donde asiste el nene de cuatro años hijo de Laura Escofet. Y hablaron con la maestra jardinera del pequeño. Allí informaron la situación judicial de los hermanos.
“La docente dice tener muy poca información acerca del alumno, la familia y su cotidianeidad, no sabe ni siquiera donde vive. Refiere haber citado varias veces a quien se acercó desde el comienzo como referente del menor, el señor Mario Canoba, para completar el legajo, tarea de rutina y condición ’sine qua non’ para el ingreso, tarea que aún no pudo concretarse ya que de la documentación requerida solo le entregaron la fotocopia del DNI”, informan las integrantes de la Subdirección de Políticas de Género.
Después la docente dijo que “lo más difícil” era lograr esa información porque el niño era retirado por diferentes personas, entre ellas Roque Medina y Silvia Benvenutto, integrantes de la fundación APDH. También por Claudia Luchelli -quien se presentaba como la madrina- y por el policía Fabio Girabel, también padrino del nene.
La docente desconocía quién inscribió al niño y quién es el adulto responsable. Dijo que la madre biológica fue una sola vez al jardín.
Finalmente, respecto a la situación de la nena de un año, los profesionales de la Subdirección de Políticas de Género visitaron el jardín maternal Tutú Marambá, ubicado en la avenida San Martín y Oliver. Hablaron con la docente de sala y otra responsable del jardín. Cuando son informadas de la situación de la niña, las docentes “desconocen por completo los datos aportados”.
“Afirman que la única persona que conocen es Jorgelina Mensi, que se presenta como madrina y referente (de la beba), además que indica que quien es la única autorizada para retirarla es ella. Se les piden más datos y muestran el legajo completo y se sorprenden al ver que la firma del tutor o responsable es la de la madre Laura Escofet”, señala el informe remitido a la jueza Manera.
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