Caso bisagra: Alcaraz, la pediatra que fue desfigurada por su ex marido

Caso bisagra: Alcaraz, la pediatra que fue desfigurada por su ex marido
El agresor supo ser su esposo, pero casi la degolló con una trincheta. La mujer sobrevivió de milagro y tras dos años, lograron que el hombre fuera condenado.

En sus primeros testimonios a la Policía, Vandecabeye habría declarado que no toleraba la idea de ver a la pediatra con otro hombre que no fuera él.

La mañana del sábado 24 de abril de 2010, un hecho de extrema violencia sacudió las instalaciones del hospital pediátrico Juan Pablo II. Una de las doctoras del lugar salió a atender un llamado de su ex esposo y, sorpresivamente, el hombre se abalanzó sobre ella cortándole el rostro con una trincheta y tratando de apuñalarla con un destornillador. Un policía evitó la tragedia pero la mujer debió luchar más de dos años junto a su familia, hasta lograr que lo condenen por intento de homicidio.

Susana Andrea Alcaraz, de 31 años, estaba separada de su marido, Pablo Germán Vandecabeye, desde hacía varios meses. Según declaró cuando salió de terapia intensiva, el acoso del hombre era permanente. La pediatra lo había denunciado por episodios de violencia en más de tres oportunidades antes de ser desfigurada, pero esas señales de alerta no fueron escuchadas.

El agresor, que había trabajado como visitador médico, la llamó esa nefasta mañana y pidió hablar con ella, a pesar de que ésta atendía a sus pacientes. Entre llantos la víctima contó después, cómo al salir al estacionamiento del centro de salud, el hombre la abrazó y le dijo: "vamos o te clavo la trincheta en el cuello". Alcaraz entró en pánico e intentó escapar y fue entonces cuando se desató la furia de su ex marido.

El informe médico reveló que la mujer sufrió profundos cortes en el rostro, en la zona superior de la mejilla derecha, hasta el mentón, en la nariz, del lado izquierdo, y en el pómulo derecho hasta el cuello, donde casi rozó la aorta. De no ser porque la pediatra esquivó el primer puntazo que iba dirigido a su cuello, además de la intervención de un policía y otras personas que escucharon sus gritos, las heridas habrían podido ser mortales. Hasta hoy conserva las cicatrices.

RELACIÓN

ENFERMIZA

Vandecabeye fue reducido de inmediato y la mujer fue llevada de urgencia hasta el hospital Escuela, donde permaneció en terapia intensiva por varios días. El agresor quedó detenido en la Comisaría 3ª, y según los trascendidos, estaba lúcido y al parecer declaró que atacó a su ex mujer porque "sentía muchos celos y no podía imaginarla con otro hombre".

Alcaráz y sus familiares y amigos manifestaron después el calvario que vivían debido a las constantes amenazas de muerte, o de llevar lejos a su pequeño hijo que entonces tenía 5 años. Las pruebas del asedio quedaron asentadas en al menos tres denuncias por episodios violentos, en la Comisaría de la Mujer.

Todos los documentos, además de los resultados psiquiátricos realizados al hombre, y los testimonios de los allegados a la familia, fueron las pruebas más importantes que llevaron a una sentencia de 13 años en prisión, después de dos de esperar el juicio.

Para ello, el abogado de la víctima, Ricardo Sosa insistió en cambiar la carátula, que en un primer momento era de Lesiones Graves a Intento de Homicidio Agravado por el Vínculo.

"Los elementos de cargos son contundentes porque existió la intención de matar, el acusado se presentó en un lugar público y atacó a su esposa", sostuvo el letrado.

Sin embargo, para llegar a ese resultado fue necesario un largo proceso judicial, marcado por las fuertes declaraciones de las partes, en este caso emblemático de violencia de género.

Represalias

El día del sangriento hecho, mientras los testigos socorrían a la pediatra, que se desangraba por las profundas heridas, Vandecabeye fue reducido por un oficial de guardia. Minutos después lo llevaron a la Comisaría 3ª y después al Penal Nº 6 de San Cayetano, donde quedaría a la espera del juicio.

A los pocos días, trascendió la noticia de que en represalia por lo que le había hecho a su ex esposa, fue atacado por otros internos de la unidad, quienes lo cortaron en el rostro con una faca, provocándole lesiones similares a las de Alcaraz. Incluso, desde la Cámara de Diputados se pidió un informe sobre este supuesto hecho, que hasta el día del juicio no fue esclarecido.

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