Casi 200 milímetros inundaron casas y “aislaron” la localidad de Cuchillo Co

Casi 200 milímetros inundaron casas y “aislaron” la localidad de Cuchillo Co
Los vecinos denuncian falta de obras y "abandono" del intendente Cincunegui. El acceso principal, por la ruta 30, quedó bajo agua. La otra entrada por la ruta 11, ubicada en la zona más alta del pueblo, no tuvo demasiadas complicaciones, pero ese camino de tierra estaba cortado unos kilómetros antes. El Diario viajó hasta el lugar de las inundaciones.

El aroma a humedad es tan penetrante como poco habitual en la zona. Desconocido para sus pobladores. Se siente apenas a unos 5 kilómetros antes de arribar a la pequeña localidad. Sucede que el aguacero que se abatió durante toda la tarde del sábado hasta entrada la madrugada de este domingo tuvo como blanco exclusivo de su furia a Cuchillo Co: casi 200 milímetros en el transcurso de 11 horas corridas.

“Llovió en unas horas lo que llueve en un año”, graficó la docente Corina Calderón. La Dirección de Comunicaciones de la Policía de La Pampa midió 157 milímetros, pero los pobladores del lugar -entre ellos el contratista Juan Breit- entre 180 y 200 milímetros. “Esto es algo excepcional, fue un fenómeno natural”, completó Calderón.

Un equipo periodístico de El Diario viajó hasta esa zona del suroeste pampeano, donde recorrió el lugar afectado por el temporal -que incluyó algunas ráfagas de viento y caída de piedra- y habló con varios de sus pobladores.

El ingreso por la ruta 30 quedó bloqueado por una enorme masa de agua: hay un paso alternativo, por una huella, alrededor de la feria.

Hasta cerca del mediodía, los 250 habitantes de Cuchillo Co quedaron prácticamente “aislados”. El acceso principal, por la ruta 30 (a la que se llega después de la ruta 154), quedó bajo agua. La otra entrada por la ruta 11, ubicada en la zona más alta del pueblo, no tuvo demasiadas complicaciones, pero ese camino de tierra estaba cortado unos kilómetros antes.

El único paso alternativo que se pudo abrir, por una huella casi intransitable para un vehículo que no sea una camioneta, fue alrededor de la feria local gracias a la colaboración del propietario de un predio y el arrendatario de otro: Fito Esperanza y Juan Breit.

Además, la lluvia inundó varias viviendas y al menos una decena de familias tuvieron que autoevacuarse. También tuvieron que pasar toda la noche sin luz. Tampoco podían contar -al menos hasta ayer- con el servicio de Internet. La única vía de comunicación telefónica es a través de Movistar.

El canal construido durante la etapa del Acueducto, que antes desagotaba la zona: hace más de cinco años que está abandonado.

El invernadero y el criadero de gallinas de la comuna fueron arrasados por el agua y -como pudieron- los trabajadores tuvieron que ubicar en distintos galpones a los animales. El arrendatario Breit lamentó en un breve contacto con este diario la muerte de al menos unos 14 lechones.

La histórica ex Comisaría, confeccionada de chapa y paredes de barro, apenas se mantiene en pie. La placa, que la recuerda como un monumento histórico, también quedó bajo el agua.

Indignados

A pesar de que la lluvia no es un fenómeno corriente, cada vez que caen unas gotas el pueblo se divide entre “los de la loma y los damnificados”, contó en diálogo con este diario Juan Pablo Seinges, un joven nativo de Cuchillo Co. La curiosa geografía que presenta la pequeña comunidad más la inacción de las autoridades de la Comisión de Fomento hicieron que ayer esa división fuese mucho más profunda.

Las familias más afectadas por los casi 200 milímetros fueron la de Juan Pablo Seinges, Mónica Verón, Juan Murillo, Julia Seinges, Marcelo Astudillo, Marito Selly, Jorge González y Yolanda Agüero. La casa de esta última fue la que sufrió las peores consecuencias: el agua llegó hasta la altura de las ventanas. Todos trataron de resistir la entrada del agua, pero cuando llegó la noche no les quedó otra que autoevacuarse.

Una casa ubicada en la zona del canal de desagüe: el agua llegó hasta la altura de la ventana y los dueños tuvieron que autoevacuarse.

“Nos arreglamos como pudimos, con la ayuda de otros vecinos... nos fuimos amontonando por distintos lados”, contaron. También descargaron toda su bronca contra el presidente de la Comisión de Fomento, Roberto Aníbal Cincunegui. “Nos dejó abandonados porque no vino ni él ni nadie a preguntarnos cómo estábamos o si necesitábamos algo”, añadieron. Ayer, durante la recorrida de este diario, el jefe comunal tampoco apareció. Según algunos familiares, Cincunegui había viajado a Santa Rosa.

Los vecinos que sufrieron la inundación no quieren subsidios, ni tampoco piden una obra faraónica. “Estamos cansados de pedirle al intendente que haga un canal porque por la manera que corre el agua acá, siempre cuando llueve un poco más de la cuenta, nosotros nos inundamos... nos dicen que las casas están bajas, pero ese no es el tema. Con una topadora y dos horas de trabajo arreglan todo. Y sino que nos den los materiales que el trabajo lo hacemos nosotros mismos entre todos porque estamos cansados de que nos pase esto”, apuntaron.

Los inundados también condujeron al equipo periodístico de este diario hacia un viejo canal que en algún momento sirvió para que no se acumule el agua, como ocurrió ayer en el acceso por la ruta 30. “Este canal tiene más de tres metros de profundidad, lo hizo la misma empresa que construyó el Acueducto cuando hizo base acá... lo que pasa es que una mujer que ya no está más, lo fue tapando con tierra para poder sacar a pastar las chivas y que no se le cayeran al canal. Esa mujer ya no está más, pero el canal sigue tapado desde hace como cinco años y por supuesto el agua no escurre”, explicaron.

Otro detalle curioso: en la zona más inundable, la comuna local a cargo del intendente Cincunegui está pronta a inaugurar cuatro viviendas sociales.

El otro grupo de viviendas que resultaron inundadas: cada vez que llueve, el pueblo se divide entre “los de la loma y los damnificados”.

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