Tras el mensaje de Obama la noche del lunes, la central telefónica y la página del Parlamento de EE.UU. colapsaron debido a las consultas de los ciudadanos
La Casa Blanca aseguró ayer que vetará la propuesta republicana para la elevación en dos fases del tope de deuda, en el caso de que sea aprobada por el Congreso, en un nuevo gesto de confrontación entre republicanos y demócratas a una semana de que se alcance la fecha límite del 2 de agosto.
La Administración se opone frontalmente a que esta medida sea aprobada (...) Si es presentada al Presidente, el consejo de asesores recomendará que sea vetada, informó un escueto comunicado de la Oficina de Presupuestos presidencial.
La advertencia reafirma la distancia entre republicanos y demócratas en las complicadas negociaciones sobre la subida del techo de la deuda, de u$s 14,29 billones, que de no aprobarse obligaría a EE.UU. a declararse en suspensión de pagos.
De este modo, la Casa Blanca salía al paso del anuncio del republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, de que intentará someter hoy a votación su plan de dos fases, que busca una reducción de tres billones de dólares del gasto público en la próxima década y exigiría un nuevo debate a comienzos de 2012, año electoral.
Pero anoche se informó que los mismos republicanos de la Cámara aplazaron laa votación sobre el proyecto Boehner
para volver a escribir la medida para garantizar que los recortes de gastos que acompaña eran lo suficientemente grandes, de acuerdo a tres altos asesores del Partido Republicano.
El lunes, el presidente estadounidense reconoció que estaban bloqueadas y advertía de una profunda crisis económica si no hay acuerdo. Previamente, en su rueda de prensa diaria, Jay Carney, el portavoz de la Casa Blanca, indicó que aún hay espacio, pero que ambas partes van a tener que renunciar a algo.
El tiempo se agota. Así que aunque permanecemos confiados, también entendemos la ansiedad ahí fuera, porque estamos llevando esto hasta el último minuto y no debería ser el caso. Pero, al final, el Congreso actuará de manera apropiada, agregó Carney.
No obstante, el plan de los demócratas, de 2,7 billones de dólares en recortes, que permitiría elevar el techo de deuda hasta 2013 y que fue respaldado públicamente por Obama, también parece tener pocos visos de avanzar.
Para ser aprobado debería contar con 60 votos en el Senado, que aunque es de mayoría demócrata solo cuenta con 53 senadores de ese partido; posteriormente, además, debería superar la Cámara de Representantes, de mayoría republicana.
Ante la situación de bloqueo de las conversaciones sobre la deuda y tras el mensaje del presidente Obama sobre las terribles consecuencias para la economía del país si entra en default, los estadounidenses comenzaron a movilizarse. La central telefónica y la página del Parlamento colapsaron ayer debido a las consultas de los ciudadanos.
Lagarde advierte
Con ambos partidos más alejados que nunca y la amenaza de una inminente rebaja a la calificación crediticia estadounidense de largo alcance, la jefa del FMI, Christine Lagarde, instó por una rápida solución de las diferencias.El reloj está corriendo y claramente el problema necesita ser resuelto inmediatamente,alertó.

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