Ayer, producto de la lluvia, el viento y su pésima colocación, uno de ellos se derrumbó en la esquina de Jorge Newbery y General Paz. Afortunadamente no se registraron heridos.
Desde su colocación, LA VERDAD viene advirtiendo sobre la falta de controles sobre los carteles metálicos que, desde hace algunos meses, “inundaron” distintos puntos de la ciudad como soporte publicitario.
Ayer, producto de la tormenta y su mal emplazamiento, uno de ellos cayó sobre la vereda, en la esquina de General Paz y Newbery.
Las esquinas desocupadas, las obras en construcción y numerosos espacios más fueron “tomados por asalto” por armazones metálicos que, con el correr de los días, fueron tapizados con anuncios publicitarios de todo tipo. Hasta los esténcil de “Meoni 2015” aparecen en ellos, algo que a su propietario parece no molestar.
Hace algunos meses, cuando los carteles aparecieron, LA VERDAD consultó al jefe de prensa municipal, Luis Alonso, quien manifestó que “eso es un negocio entre privado y privado. La Municipalidad no tiene nada que ver con eso. Lo único que hace es pagar el espacio para poder publicitar, nada más que eso”.
Las preguntas, en aquella oportunidad, surgieron a montones: ¿Cómo el Municipio no tiene relación con el uso del espacio público, más allá de que los carteles están colocados en las paredes?
Ahora, surgen cuestionamientos centrales tras la caída de uno de ellos: ¿Quién se hace responsable de la seguridad de esos cartelones? ¿Quiénes son los que pagan en caso de accidentes? ¿Alguien está controlando cómo se fijan?
Ayer, uno de esos carteles terminó sobre la vereda, y se pudo observar que su sostén es tan endeble como las respuestas oficiales para apuntalar su colocación.
“Hay un canon correspondiente por publicidad y propaganda que está regulado y se cobra para los espacios públicos. Ahora, respecto de los acuerdos privados para colocar cartelería hay que tener en cuenta tamaños y condiciones. Impedimentos legales no hay en este caso. En el Concejo está la normativa que regula todo, ahora los controles no pasan por acá”, dijo en su momento el presidente del Concejo Deliberante, el meonista Patricio Fay.
La lluvia y el domingo jugaron a favor del propietario de los carteles y el Municipio, ya que afortunadamente cuando se desplomó sobre la vereda (por calle Jorge Newbery) nadie pasaba por el lugar.
El espacio oscuro en las reglamentaciones encontrado por el empresario y permitido por quienes deben controlar colocan a los vecinos en peligro constante.
El titular del Bloque del PRO, Pablo Petrecca, informó, en aquella oportunidad, que su espacio estaba “investigando porque la verdad es que estas apariciones llaman la atención. Si esto se trató en el Concejo se hizo antes de que ingresemos nosotros. A nosotros nos resulta un poco raro”.
Por su parte, la edil del Frente Junín para la Victoria, Virginia González había dicho que “en su momento se incorporó la implementación de las pantallas de LED en el área céntrica. Pero de esto, en detalle, no hablamos nunca”.
Pasó el tiempo y el tema quedó en el olvido. Mientras tanto, los carteles siguen ganando espacios públicos y su peligrosidad, avalada por la falta de controles serios y responsables por parte de las autoridades municipales, parece ser un tema menor.


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