Carrió se viste de candidata

Carrió se viste de candidata
Cuando vuelva de México, su partido la proclamará para que compita por la presidencia

El 12 de diciembre terminará de develarse el poco misterio que todavía queda sobre los planes de Elisa Carrió para 2011.

En la asamblea nacional de la Coalición Cívica (CC), que se realizará ese día, seguramente en Pilar, dirigentes de todo el país proclamarán su candidatura presidencial y el resto de las postulaciones.

Ese fue uno de los temas de los que se habló en el encuentro partidario del fin de semana pasado en San Nicolás, y que terminó de sellarse esta semana, justo antes de que Carrió se subiera al avión que la tendrá 15 días en México, para estar en el casamiento de su hijo mayor, radicado allá.

Tres dirigentes de la CC contaron a La Nacion los planes electorales del partido y confiaron una orden directa de la diputada chaqueña: basta de que los mejores dirigentes se presenten por los cargos legislativos para conseguir ubicarse. El compromiso será ir con todo por las intendencias y gobernaciones, para "hacer el partido más visible en todo el país y dejar de mostrarse como una fuerza mediática", según explicaron.

Ya divorciada definitivamente de la UCR (que en 2009 le había aportado su estructura de un comité en cada pueblo), Carrió apostará a territorializar su propio partido. "Queremos que la CC tenga candidaturas visibles en todo el país", confirmó la diputada Patricia Bullrich.

Esa fue una de las debilidades que se analizaron en el encuentro de la última semana, en el que una especialista en herramientas de análisis estratégico los ayudó a armar una matriz FODA (que incluye fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) de su partido hacia 2011.

Gracias a eso, decidieron que para la campaña saldrán del andarivel de las denuncias (su eje en los últimos meses) para entrar en otro más propositivo, que haga hincapié en su prolija plataforma de gobierno.

También decidieron acercarse a los sectores que defendieron desde el Congreso (sobre todo, el campo y los jubilados) y aprovechar uno de sus mayores activos: la imagen pública de que son una fuerza que no negocia sus principios.

Del lado de sus debilidades, anotaron sus problemas para institucionalizarse. Siguen siendo una fuerza con las decisiones centralizadas en Carrió y un grupo de dirigentes; por eso buscarán mecanismos para darles más autonomía a los distritos.

Entre las amenazas, no pudieron dejar de notar el peligro de que la elección se polarice entre peronistas y radicales, y los afecte el odioso voto útil. Y auguraron altos niveles de agresión, en una campaña donde los medios oficialistas jugarán con toda clase de armas, junto a mucho desgaste por la infinidad de elecciones que se sucederán por todo el país.

Las perlitas del encuentro, sin embargo, fueron el duro análisis económico de Alfonso Prat-Gay y un diálogo entre Carrió y la escritora Beatriz Sarlo sobre la matriz política nacional. Tanto análisis terminó donde todos preveían: en 2011, Carrió desafiará al Gobierno y a sus ex aliados desde su propio partido.

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